Las enfermedades parasitarias del aparato digestivo son las más frecuentes entre la población mexicana y, de no ser tratadas a tiempo, pueden producir daños severos e incluso la muerte, afirmó Jorge Tay Zavala, jefe del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina.
Ello se debe, entre otras causas, al fecalismo al aire libre, el cual con frecuencia se acompaña de agentes infecciosos como quistes, larvas o huevos de parásitos, que se transmiten fácilmente de una persona a otra, precisó.
Aunque, aclaró el especialista, estos últimos no sólo afectan el tracto digestivo, sino también alteran gran cantidad de tejidos y órganos del cuerpo humano.
De acuerdo con el Centro Virtual de Información del Agua, los parásitos intestinales perjudican a más del 10 por ciento de la población en los países en desarrollo y, según sea la gravedad de la infección, pueden causar desnutrición, anemia o retrasos en el crecimiento.
En el mundo alrededor del 400 millones de menores en edad escolar están infectados por ascárides comunes, tricocéfalos y/o anquilostomas, afirma el organismo.
Durante el XVI Ciclo de Conferencias de Microbiología y Actualización Médica, organizado por la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, Tay Zavala destacó que uno de los padecimientos más frecuentes es la amibiasis intestinal aguda, que cuando se presenta en niños y no es tratada puede perforar el intestino y ocasionar peritonitis.
En el adulto ese mismo mal se complica cuando las salivas pasan al hígado y crean un absceso hepático amibiano severo, abundó el especialista universitario.
Las manifestaciones clínicas de estos males son múltiples y variables, dependiendo del parásito, aunque, en general, cuando infectan al hombre no producen síntomas característicos. Por ello, consideró el médico general debe conocer todas las clases que existen, para identificar cuando un órgano o tejido presenta alguna patología de este tipo.
Las enfermedades infecciosas y parasitarias son de consulta diaria y deben incluir medidas preventivas y de control. Para ello son necesarios conocimientos profundos en microbiología y parasitología, recalcó el universitario.
De ahí que sea fundamental que el estudiante de Medicina conozca los diferentes agentes que causan la enfermedad: virus, bacterias, hongos y parásitos, concluyó el también especialista en la epidemiología de la enfermedad de Chagas en México.
En ese sentido, Fernando Arellano Cobián y Yolanda García Méndez, académicos de la unidad multidisciplinaria, coincidieron en que la rápida sucesión de avances científico-tecnológicos en salud, así como los cambios demográficos y epidemiológicos de la población, hacen necesaria una actualización permanente de los conocimientos médicos para mantener esa competencia.
Publicado el 18 de junio de 2008
Males parasitarios digestivos, las más frecuentes en el país
En el mundo, alrededor de 400 millones de menores de edad escolar están infectados por ascárides comunes, tricocéfalos y/o anquilostomas.
Las enfermedades parasitarias del aparato digestivo son las más frecuentes entre la población mexicana y, de no ser tratadas a tiempo, pueden producir daños severos e incluso la muerte, afirmó Jorge Tay Zavala, jefe del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina.
Ello se debe, entre otras causas, al fecalismo al aire libre, el cual con frecuencia se acompaña de agentes infecciosos como quistes, larvas o huevos de parásitos, que se transmiten fácilmente de una persona a otra, precisó.
Aunque, aclaró el especialista, estos últimos no sólo afectan el tracto digestivo, sino también alteran gran cantidad de tejidos y órganos del cuerpo humano.
De acuerdo con el Centro Virtual de Información del Agua, los parásitos intestinales perjudican a más del 10 por ciento de la población en los países en desarrollo y, según sea la gravedad de la infección, pueden causar desnutrición, anemia o retrasos en el crecimiento.
En el mundo alrededor del 400 millones de menores en edad escolar están infectados por ascárides comunes, tricocéfalos y/o anquilostomas, afirma el organismo.
Durante el XVI Ciclo de Conferencias de Microbiología y Actualización Médica, organizado por la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, Tay Zavala destacó que uno de los padecimientos más frecuentes es la amibiasis intestinal aguda, que cuando se presenta en niños y no es tratada puede perforar el intestino y ocasionar peritonitis.
En el adulto ese mismo mal se complica cuando las salivas pasan al hígado y crean un absceso hepático amibiano severo, abundó el especialista universitario.
Las manifestaciones clínicas de estos males son múltiples y variables, dependiendo del parásito, aunque, en general, cuando infectan al hombre no producen síntomas característicos. Por ello, consideró el médico general debe conocer todas las clases que existen, para identificar cuando un órgano o tejido presenta alguna patología de este tipo.
Las enfermedades infecciosas y parasitarias son de consulta diaria y deben incluir medidas preventivas y de control. Para ello son necesarios conocimientos profundos en microbiología y parasitología, recalcó el universitario.
De ahí que sea fundamental que el estudiante de Medicina conozca los diferentes agentes que causan la enfermedad: virus, bacterias, hongos y parásitos, concluyó el también especialista en la epidemiología de la enfermedad de Chagas en México.
En ese sentido, Fernando Arellano Cobián y Yolanda García Méndez, académicos de la unidad multidisciplinaria, coincidieron en que la rápida sucesión de avances científico-tecnológicos en salud, así como los cambios demográficos y epidemiológicos de la población, hacen necesaria una actualización permanente de los conocimientos médicos para mantener esa competencia.