En el estudio participaron 2.140 personas de origen mejicano, de 65 o más años de edad, que periódicamente pasaban pruebas estándares de función mental, durante siete años.
Al principio, mujeres y hombres fueron sometidos a un cribado sobre la corrección de su vista. Para su visión de cerca, se les pidió que identificasen números rojos de un carta óptica, llevando sus gafas o lentes de contacto.
Un 14% de los participantes del estudio tenían una mala visión de cerca, y un 7% tanto de cerca como de distancia. Además, los autores descubrieron que estas personas mostraban un índice más rápido de decadencia en las pruebas de función mental (hechas en los 7 años) que sus parejas de control.
Con todo, no se observó asociación entre decadencia mental y mala visión de distancia o sordera.
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University of Texas Medical Branch
Journal of the American Geriatrics Society