La maduración del cuello uterino, tras la rotura prematura de membranas, reduce el número de cesáreas hasta un 8%, según un estudio español publicado en la revista “Acta Obstetricia et Gynecologica Scandinavica” y desarrollada por el equipo del jefe clínico de Obstetricia del Hospital Virgen del Camino de Pamplona, Dr. Carlos Larrañaga-Azcárate.
"Este estudio ha mostrado que en el grupo de mujeres en las que se utilizó el tratamiento con prostaglandinas E2 de liberación controlada (comercializado por Ferring como Propess), se registró un menor número de cesáreas, concretamente un 8% menos, siendo del 17,6% en el grupo no tratado y del 9,3% en el grupo con tratamiento", aseguró el Dr. Larrañaga-Azcárate.
Además, la investigación señala que el tiempo en el que están las mujeres en la sala de parto "es menor y los resultados perinatales de los niños, medidos con el test de Apgar y con el pH del cordón umbilical, no se alteraron", indica.
En opinión del especialista, estos datos muestran que este tratamiento puede ser una alternativa a la hora de enfrentarse a este tipo de complicación. "Una de las dificultades que se encuentra en la política de finalización activa a las 12 horas es la cesárea por fracaso en la inducción de parto, para evitar esto se propuso mejorar la condición cervical a las 12 horas mediante prostaglandina E2 de liberación controlada", concluyó.