Bárbara Maregil
La llegada del bebé supone un cambio trascendental en la vida de la mujer.
La madre del siglo XXI es previsora
Ser madre es un deseo para la mayoría de las mujeres. Sin embargo, la edad para tener el primer hijo se retrasa hasta una media de 30,8 años de la madre y la media de hijos por mujer es de 1,4. ¿Cómo afronta la maternidad la mujer del siglo XXI? ¿Cuáles son sus motivaciones y temores a la hora de tener un hijo? ¿Estamos más cerca de la conciliación familiar y laboral? A estas y otras preguntas da respuesta el primer informe sobre 'Maternidad e Infancia en España', elaborado por la empresa de productos infantiles Chicco.
¿Cómo te cambia la vida?
La llegada de un bebé supone un antes y un después en la vida de la mujer, no sólo en aspectos de la vida cotidiana como horarios, hábitos de sueño y o actividades de ocio. Y es que las relaciones personales, los valores y la visión de la vida se transforman, generando mayor capacidad de sacrificio, más sentido de la responsabilidad y mayor preocupación ante la enfermedad y la muerte.
Con la maternidad se inicia una nueva etapa: el 86% de las mujeres afirma que relega totalmente el ocio a un segundo plano por falta de tiempo libre y por el cambio en sus horas de sueño. La mayoría de las mujeres con hijos renuncia a salir por la noche a cenar o a bailar, asistir a espectáculos o viajar los fines de semana.
La llegada del bebé también puede traer temores. El más habitual es el miedo a que el niño no esté perfectamente sano, también hay inquietud por la posibilidad de morir demasiado pronto y no poder cuidar del hijo o dudas acerca de su capacidad para saber cuidarlos.
Me encantaría tener hijos, pero...
Una de las conclusiones más interesantes del estudio es que el 87% de las mujeres de entre 18 y 45 años tiene intención de tener hijos en el futuro. Este deseo viene motivado principalmente por la importancia que le dan a que los niños tengan hermanos (para un 79%) y porque tener hijos es importante para realizarse como mujer (70%).
Eso sí, la mujer española se muestra previsora en este sentido y la mayoría elige para tener hijos el momento en que su estado de salud, su relación de pareja y su situación económica son satisfactorios.
En cuanto al número ideal de hijos, para la mayoría es 'la parejita', pero este número deseado muchas veces no se lleva a la realidad: de hecho, a una tercera parte de las mujeres españolas le habría gustado tener un hijo más. La falta de recursos económicos, la escasez de tiempo para atenderlos y la incompatibilidad con el trabajo son las razones más frecuentes para decidir no ampliar la familia.
Y es que uno de los factores más importantes a la hora de dar el paso son las posibilidades de conciliación entre trabajo y familia. La mitad de las mujeres trabajadoras encuestadas opina que la política de su centro laboral está orientada a poder compaginar ambas dedicaciones. Las medidas más habituales son la flexibilidad de horarios, los permisos y excedencias o los beneficios sociales para madres con niños pequeños.
No obstante, hay que tener en cuenta que 4 de cada 10 mujeres no está satisfecha con las medidas de conciliación y que el número de hijos que decidan tener en el futuro estará determinado en gran medida por la evolución de este aspecto.
Según explicó Gerd Loewen, Director General de Chicco Española, durante la presentación del estudio "con este informe no sólo queremos reflejar la realidad de la maternidad en España, si no también queremos concienciar de la necesidad de mayor ayuda a la conciliación de la vida laboral y familiar por parte de los gobiernos, como ya ocurre en países como Francia y Alemania".
¿Los padres participan más?
La relación de pareja es otro de los aspectos que se ve alterado con la maternidad: para la mayoría de las madres la calidad de las relaciones mejora tras el nacimiento del bebé, aunque para un 25% de ellas la sexualidad y el tiempo que le dedican a la pareja se resiente.
Según este informe, el cuidado del bebe sigue siendo una tarea esencialmente femenina y en casi la mitad de los casos es la mujer quien realiza sola o casi en exclusiva las tareas relacionadas con la crianza. Llevarle al pediatra, vestirle, levantarse por la noche para atenderle o dormirle, son las tareas que asumen mayoritariamente las madres. Eso sí, casi la mitad de las madres encuestadas afirma que el padre juega un papel de igualdad en el cuidado de los pequeños. En cambio, el papel exclusivo o casi exclusivo del padre en las tareas de crianza es meramente testimonial (sólo el 5%).
La necesidad de una política real de conciliación y la mayor participación de los padres en lo referente al cuidado de los pequeños son algunas de las mayores preocupaciones de las madres del siglo XXI. La evolución en la perspectiva de la mujer sobre estos y otros condicionantes que inciden en la maternidad se estudiarán en el segundo estudio que Chicco prepara para el próximo 2011.