“Aunque estas medidas están todavía ampliamente aceptadas por la mayoría de la gente, lo cierto es que pueden ser nocivas al retrasar un cuidado médico precoz, infectar la herida o dañar nervios y vasos sanguíneos”, manifiesta el autor principal del estudio, el Dr. Robert A. Barish, de la Universidad de Maryland en Baltimore (Estados Unidos).
En lugar de estas maniobras, los investigadores recomiendan apartar a la víctima del radio de acción del reptil, situarlo en una posición descansada, mantenerlo caliente y transportarlo inmediatamente al dispositivo asistencial más cercano, según señalan en su trabajo publicado en “The New England Journal of Medicine”. También recomiendan inmovilizar la parte dañada “en una posición funcional por debajo de la altura del corazón” y quitar todos los anillos, relojes y ropas ajustadas que pueda llevar la víctima.
Aunque las estadísticas oficiales hablan de 6.000 mordeduras de serpiente al año sólo en Estados Unidos, los investigadores elevan esa cifra a “7.000 u 8.000, de las que cinco o seis acaban en muerte”. Los autores también recuerdan que la gran mayoría de estos accidentes se producen por culpa de las personas, al querer atrapar o matar a uno de estos ofidios.
Webs Relacionadas
University of Maryland, Baltimore
http://www.umaryland.edu/
New England Journal of Medicine
http://content.nejm.org/