Puntos de vista

Publicado el 30 de mayo de 2005

Estudio randomizado

Los programas para abandonar el cigarrillo reducen la mortalidad

Este estudio clínico encuentra que aunque el porcentaje de éxito esté muy lejano del 100% los programas para abandonar el tabaquismo reducen la mortalidad.

El tabaquismo es una de las principales causas evitables de enfermedad, incapacidad y muerte. En nuestro país se estima que un 40 % de los adultos fuma y lo que es más preocupante aún el 37 % de los adolescentes de 15 años tambíen lo hace. Los programas para el abandono del hábito de fumar son entonces un arma fundamental para asegurar la salud de la población.

Objetivo: Determinar si los programas para abandonar el cigarrillo inciden sobre la mortalidad a largo plazo

Contexto: Fue llevado a cabo en 10 centros de Estados Unidos y Canadá.

Diseño: Es un ensayo clínico randomizado, controlado, doble ciego, multicéntrico

Pacientes: 5887 voluntarios de edad media asintomáticos, con obstrucción leve a moderada de la vía aérea

Intervención: La intervención consistió en un programa de cesación del tabaquismo de 10 semanas de duración. Este programa incluyó técnicas de modificación de la conducta y chicle de nicotina. A aquellos que abandonaron el cigarrillo se le proporcionó un programa de mantenimiento de cinco años.

Comparador: Atención estándar

Resultados:

A los cinco años, el 22% de los participantes que recibieron la intervención habían dejado de fumar, y sólo el 5,6% de los que recibieron tratamiento estándar habían conseguido abandonar el cigarrillo.

Con un seguimiento de 14,5 años, se observaron 731 muertes. La causa más frecuente fue cáncer de pulmón, seguida por enfermedad cardiovascular.
La mortalidad fue inferior en el grupo intervención (8,83 por 1000 personas-año) con respecto al grupo estándar (10.38 por 1000 personas-año). Esto significa un aumento del riesgo de alrededor de un 18 % (Hazard Ratio 1.18 IC 95% 1.02 a 1.37)

Las diferencias fueron más marcadas en el grupo de participantes menores de 45 años.
Como es de esperar aquellos que dejaron de fumar tuvieron disminuciones significativas en la mor-talidad con respecto a los que continuaron con el hábito.

Conclusión: A pesar de no ser plenamente exitosos en cuanto al abandono del cigarrillo, programas para dejar de fumar pueden reducir significativamente la mortalidad.

¿Qué se sabe sobre el tema?
Existen muchos trabajos que muestran la eficacia de estos programas en cuanto al abandono del cigarrillo y algunos sugieren también reducciones de la mortalidad.

¿Qué aporta de nuevo?
La reducción de la mortalidad está comprobada por un estudio con un diseño metodológico óptimo, que minimiza los sesgos y le confiere un alto nivel de evidencia

¿Qué sirve para mi práctica diaria?
Esto contribuye a aumentar la confianza de los médicos en los programas para abandonar el cigarri-llo aunque el porcentaje de éxito sea bajo. La sola mención de estos resultados, puede contribuir a aumentar la adhesión de los pacientes a este tipo de programas