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/ Published on August 6, 2002

Helicobacter Pylori

Los padres infectados por la bacteria tienen mayor riesgo de contagiar a sus hijos

El papel que juegan los padres a la hora de transmitir la bacteria ‘Helicobacter Pylori’ a sus hijos es determinante según un estudio, publicado en ‘The Pediatric Infectious Disease Journal’.

Author: Por IntraMed

El ‘Helicobacter Pylori’, bacteria que está asociada a las úlceras de estómago, se transmite de padres a hijos durante la infancia. Según afirman los autores del estudio el pico de máximo riesgo de infección tiene lugar durante los primeros años de vida.

En la mayoría de las culturas las madres son las que tienen un contacto más directo con sus hijos en estos primeros años. Por esta razón, el estudio evidencia que son las madres las que más probabilidad tienen de contagiar a sus hijos. La investigación muestra que el riesgo era el doble cuando el padre estaba infectado, mientras que en el caso de la madre las posibilidades de contagio aumentaron cuatro veces.

Casas hiperpobladas

Los 305 escolares analizados (de edades entre los cinco y los siete años) fueron sometidos a una prueba respiratoria para ver si estaban infectados. También se intervino sobre los padres. Se midió su nivel de anticuerpos en la saliva y se les realizó un cuestionario sobre el modo de vida, el estatus económico y los factores demográficos.

Los resultados mostraron que ni el sexo, ni el número de hermanos, ni la educación familiar estaban asociados con el aumento del riesgo de infección. Sin embargo, el compartir la vivienda con muchas personas y el no haber tomado antibióticos en épocas pasadas son dos factores que sí pueden aumentar el riesgo de contagio en el niño.

Sin que todavía se haya podido precisar si el camino que sigue la bacteria es oral-oral, gastro-oral, o fecal-oral, este estudio resulta determinante a la hora de señalar el papel de los padres infectados como uno de los principales factores de riesgo, sobre todo si es la madre la que posee los anticuerpos.

The Pediatric Infectious Disease Journal 2002; 21(7):674-679