Nuevos paradigmas para antiguos desafíos
"Los pacientes como maestros"
Curso intracongreso argentino de Gerontología y Geriatría 2009
Sábado 5 de Septiembre a las 9 hs
Hotel Panamericano Buenos Aires
Directores:
Dr. Miguel A. Hadid – Prof. Cecilia I. Terzián
Programa
Presentación y objetivos – Dr. Miguel Hadid
Cómo trabajamos, qué conseguimos y qué nos falta – Dr. Daniel Flichtentrei
Poder y salud – Mgter. Sergio Fiscella
Movimiento y salud – Prof. Cecilia Terzián
Experiencias de una promotora de salud – Sra. Lidia Salerno
El hospital como ámbito preventivo – Sra. Gloria López.
Proyección de “Mi infarto y yo" La voz de los pacientes”.
Aikido: un ejemplo de experiencia vital – Sr. Celestino Ferro, Sr. Marcelo Coutiñho
El proceso y los resultados del trabajo en red – Psicól.. Soc. Stella Quinteiro
Conclusiones y propuestas – Dr. Daniel Flichtentrei
Una sabiduría que casi nadie toma en cuenta
La dimensión humana, social, familiar y subjetiva de la enfermedad. Lejos de la aritmética de las variables como metas excluyentes, el propósito de la acción médica debería centrarse en la elaboración de estrategias que hagan posible su cumplimiento.
Los propios pacientes conocen el terreno con todos sus accidentes, sus posibilidades y sus obstáculos. Saben mejor que nadie la forma individual e irrepetible con que la enfermedad se impone en sus vidas. Conocen su ambiente y a sí mismos. Se construyen a diario transformando sus identidades perturbadas por la patología. Tejen con sus seres más próximos las redes que los sostienen o los sumergen.
Hay una dimensión que otorga sentido a los hechos y que ninguna contabilidad podría contar. Hay un experto en cada persona que padece una enfermedad que, sin títulos ni matrículas, conoce lo que ignoramos pero ignora que lo conoce. Es nuestra la decisión de tomar o descartar ese conocimiento. Pero también nuestra será la responsabilidad por los resultados obtenidos. No alcanza con informar, es imperativo educar. Y ello presupone una transferencia del poder al otro y un reconocimiento sincero que valore lo que ese otro sabe y nosotros no. Lo que no puede ignorarse es el estrecho límite de lo que sabemos. La universidad otorga ventajas, pero uno decide de que modo emplearlas.