Noticias médicas

/ Publicado el 3 de febrero de 2005

Estudio

Los niños frente al televisor

La conducta sedentaria durante la niñez tiene consecuencias adversas en la salud adulta.

Pregunta clínica

¿Qué repercusiones tienen para el futuro las conductas sedentarias mantenidas durante la infancia y la adolescencia?


Antecedentes

En los países desarrollados, los niños y los adolescentes pasan cada vez más tiempo viendo televisión, superando incluso el tiempo que pasan en la escuela. Esta conducta sedentaria no sólo se ha asociado con obesidad y mala forma física, sino que también incita a los malos hábitos dietéticos, comportamientos violentos y abuso de sustancias tóxicas. Además, se ha asociado también con anomalías lipídicas y tabaquismo.

Población estudiada y ámbito del estudio

Muestra no seleccionada de 1.037 individuos (91% de los potencialmente elegibles; 535 niños y 502 niñas) nacidos en Dunedin, provincia de Otago, Nueva Zelanda, entre abril de 1972 y marzo de 1973, que fueron invitados a participar en el estudio cuando tenían 3 años.


Diseño del estudio y validez

Estudio de cohorte prospectivo, de seguimiento del hábito de ver televisión, valorado mediante cuestionarios realizados a los 5 (n = 991), 7 (n = 954), 9 (n = 955), 11 (n = 925), 13 (n = 850), 15 (n = 976), 18 (n = 993) y 21 (n = 992) años, para relacionarlo con el estado de salud valorado a los 26 años, de 980 de los 1.019 miembros de la cohorte todavía vivos. Las familias de la cohorte representaban el intervalo completo de clases socioeconómicas de South Island, Nueva Zelanda.


Efectos más importantes medidos

Horas semanales que los individuos del estudio pasaban viendo televisión desde los 5 a los 21 años. Entre los 5 y los 11 años este dato se consultaba de los padres y desde los 13 a los 21 se les preguntaba a ellos. La variable resumen estaba compuesta del cálculo de las horas semanales viendo televisión entre los 5 y 15 años. Se tuvieron en cuenta dos épocas del desarrollo: niñez (5-11 años) y adolescencia (13-15 años). A los 26 años se midió la talla y el peso para calcular el índice de masa corporal (IMC); la presión arterial; el consumo máximo de oxígeno (VO2máx) estimado de forma indirecta mediante prueba de esfuerzo submáximo, y colesterol total sanguíneo a las 4 h de la comida. Asimismo, se indagaron sus hábitos de fumador.


Resultados principales

Las horas semanales que se pasaban viendo televisión entre los 5 y 15 años se asociaban con un IMC más alto (p = 0,0121), una VO2máx más baja (p = 0,0009), un mayor consumo de cigarrillos (p = 0,0043) y valores más altos de colesterol sanguíneo (p = 0,0383), tras ajustar para la clase socioeconómica del niño, IMC a los 5 años, IMC de los padres, hábito tabáquico de los padres y niveles de actividad física a los 15 años. Estas asociaciones se mantenían tanto en la niñez como en la adolescencia. No se hallaron asociaciones con las cifras de presión arterial. A los 26 años, el 17% del sobrepeso, el 15% de las cifras elevadas de colesterol, el 17% de fumadores y el 15% de los valores bajos de VO2máx se podían atribuir a ver más de 2 h al día de televisión durante la infancia y la adolescencia.

Recomendaciones en la práctica

Conclusión

Las horas que se pasan viendo televisión durante la infancia y la adolescencia se asocia con sobrepeso, baja forma física, tabaquismo y colesterol sanguíneo elevado en la etapa de adulto. El exceso de horas viendo televisión podría tener efectos adversos sobre la salud a largo plazo.

Comentario

Las conductas sendentarias tienen consecuencias ya demostradas en adultos sobre la obesidad y la diabetes tipo 2 (1,2). Este estudio confirma que también los niños y adolescentes pueden sufrir algunas de esas consecuencias. La diferencia es que éstos son más influenciables que los adultos para un cambio de hábitos hacia el aumento de los niveles de actividad física desde las consultas de atención primaria (3).


Referencias bibliográficas

1.Hu FB, Li TY, Colditz GA, Willett WC, Manson JE. Television watching and other sedentary behaviors in relation to risk of obesity and type 2 diabetes mellitus in women. JAMA 2003; 289: 1785-1791.

2.Hu FB, Leitzman MF, Stampfer MJ, Colditz GA, Willett WC, Rimm EB. Physical activity and television watching in relation to risk for type 2 diabetes mellitus in men. Arch Intern Med 2001; 161: 1542-1548.

3.Ortega Sánchez R, Jiménez Mena C, Córdoba García R, Muñoz López J, García Machado ML, Vilaseca Canals J. The effect of office-based physician’s advice on adolescent exercise behavior. Preventive Medicine 2004; 38: 219-226.


Revisado por Ricardo Ortega Sánchez-Pinilla. Especialista en MFyC y Profesor Asociado de la Escuela Universitaria del Profesorado de EGB, especialidad de Educación Física, de la Universidad de Castilla-La Mancha. Centro de Salud de Santa Bárbara.

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