Medical News

/ Published on July 11, 2008

Por su racismo en el pasado (JAMA)

Los médicos blancos de EEUU piden perdón a sus colegas

Disculpas sin precedentes. También lo hacen médicos alemanes por las acciones nazis.


El doctor Richard Webber, el 'jefe' en la serie Anatomía de Grey (Foto: El Mundo)
MARÍA VALERIO


MADRID.- La mayor asociación médica de EEUU ha pedido perdón en su revista oficial por su antipatía y actitudes racistas hacia los galenos negros en el pasado. Esta organización, que aglutina alrededor de 250.000 miembros, reconoce que permaneció callada durante algunas de las batallas contra la segregación racial más importantes del siglo XX.

Ronald Davis, el anterior presidente de la Asociación Médica Americana (AMA, según sus siglas en inglés), ha sido el encargado de pedir disculpas a sus colegas de color en las páginas del 'Journal of the American Medical Association'. Davis reconoce que las cuestionables actitudes xenófobas de la asociación médica más importante del mundo sólo respondían a las costumbres sociales de la época, "pero eso no es excusa".

Las disculpas formales a la comunidad negra, que ha adelantado antes de tiempo el diario 'The Washington Post', representan para la prensa de EEUU una de las raras ocasiones en las que una gran asociación profesional de este tipo hace acto de contrición.

El texto está acompañado por un artículo que repasa la historia del racismo en la medicina estadounidense entre los años 1846 y 1948. Un recorrido histórico en el que se recuerda que la AMA no hizo nada cuando varios doctores negros fueron arrestados en Atlanta en 1961 tras pedir ser atendidos en un hospital 'sólo para blancos'.

"La profesión médica, que está basada en el respeto ilimitado a la vida humana, tenía la obligación de liderar a la sociedad hacia el respeto de tantas vidas", escribe Davis en su texto. "La Asociación no logró hacerlo y pido perdón por ese fracaso a lo largo de todo un siglo". Ahora, un panel de expertos de esta misma institución ha decidido examinar "las raíces históricas de la división entre blancos y negros en la medicina estadounidense".
Gestos de exclusión, por activa y por pasiva

El documento menciona, por ejemplo, la permisividad con que se aceptaba que las asociaciones médicas locales y estatales rechazasen el ingreso de doctores afroamericanos, una práctica que se mantuvo vigente desde 1800 hasta 1960 y que impedía su acceso a la asociación nacional. Además, se recuerda que los especialistas negros aparecían en los listados médicos con el término 'colored', un vocablo con matiz despectivo.

La AMA, admite Davis, tampoco se mostró muy favorable a la aprobación del Acta de Derechos Civiles de 1964, y declinó los esfuerzos de distintos grupos sociales para que los hospitales financiados con fondos públicos no pudiesen discriminar a los negros. De manera activa o pasivamente, la organización "aceptó y reforzó" los repetidos gestos de exclusión que sufría la comunidad negra en escuelas, hospitales y programas de formación.

El arrepentimiento ha sido bien recibido por distintos grupos, entre ellos la Asociación Médica Nacional, una organización formada mayoritariamente por doctores afroamericanos fundada en 1895, precisamente en respuesta al veto de la AMA. Pero a pesar de aceptar las disculpas, la asociación ha aprovechado para subrayar que estas actitudes racistas han lastrado desde entonces la salud de los negros en EEUU en comparación con sus conciudadanos blancos. "Al aceptar este gesto es importante que aprovechemos esta oportunidad para avanzar hacia adelante para corregir estas injusticias en el futuro", ha señalado una de sus directivas, Nedra H. Joyner.

Según los datos de la asociación recogidos por 'The New York Times' sólo el 2% de los miembros de esta asociación son negros; mientras que apenas lo son un 3% del millón de estudiantes de Medicina de todo el país. Y eso que la comunidad negra representa un 12,3% de la población de EEUU.

 


 

MURIERON 400.000 PERSONAS
Médicos alemanes piden perdón por la ley nazi de 'higiene de raza'

La norma pretendía limpiar la raza aria de personas con enfermedades hereditarias

ELMUNDO.ES | EFE

MADRID | BERLÍN.- Los genetistas germanos han aprovechado la inauguración del Congreso Internacional de esta especialidad, que se celebra estos días en Berlín, para disculparse por las miles de esterilizaciones y eutanasias forzosas que sus colegas cometieron en el pasado en virtud de la Ley para prevenir la concepción en personas con enfermedades hereditarias que aprobó el gobierno de Hitler.

"Los enfermos congénitos pueden ser esterilizados mediante una intervención quirúrgica, cuando, según las experiencias de la ciencia médica, es altamente probable que sus descendientes puedan sufrir enfermedades mentales o corporales". Así rezaba el primer artículo de la ley nazi de higiene de raza, que amparó entre 1934 y 1945 el asesinato, aborto y esterilización forzadas de más de 400.000 personas.

La Sociedad Alemana de Genética Humana ha reconocido el "grave error" que cometió ese colectivo durante el nazismo. Los médicos participaron entonces tanto en la elaboración de esa ley como en su posterior aplicación.

"El proceder de los genetistas entonces es incomprensible e injustificable con los conocimientos que en ese momento se tenía sobre la genética y la biología", apunta dicha sociedad en un comunicado presentado durante la apertura del congreso.

La ley emitida durante el nazismo se inspiraba, no obstante, en una normativa anterior, ideada durante la República de Weimar, y en modelos eugenésicos estadounidenses. El objetivo, mucho más claro y directo en el texto nazi, era impedir, a través de la esterilización, la procreación a personas teóricamente portadoras de enfermedades hereditarias, consideración en la que entraban tanto epilépticos como discapacitados psíquicos, sordos o ciegos.

El programa de esterilización forzosa fue la antesala del de eutanasia masiva, el Aktion T-4, aprobado por Hitler en otoño de 1939. Cincuenta médicos voluntarios coordinaron a los especialistas e instituciones durante la 'liquidación' de 200.000 personas. Primero, niños con malformaciones congénitas y más adelante adultos, que eran conducidos a asilos donde morían, según los certificados que obtenían sus familias, de manera repentina.

Los objetivos de este exterminio eran clasificados como individuos de menor valor, vida indigna de vivir, existencia lastre o comilones inútiles.