El doctor Daniel Cassola, titular de ACLIBA IV (Asociación de Clínicas y Sanatorios Privados de la provincia de Buenos Aires de la zona Norte) está convencido que el funcionamiento del sistema de salud, a pesar de la crisis, puede mejorar. Y para que eso ocurra tiene propuestas: "La principal está relacionada con los insumos básicos de origen importado y también con los de fabricación nacional, que no tendrían que pagar ningún tipo de impuestos, una situación que también se tendría que dar en el tema de los medicamentos, que tributan un IVA de 21%", aseguró el dirigente de ACLIBA IV.
"También habría que trabajar para bajar la incobrabilidad por la que están atravesando las empresas dedicadas a brindar servicios de salud, que por ese motivo tendrían que tener un tratamietno especial en cuanto a su situación impositiva, tanto en relación a Ingresos Brutos o Ganancias, que en realidad hoy no hay", destacó el doctor Cassola.
Desde el punto de vista sanitario, para mejorar el funcionamiento del sistema de salud, según Cassola, "habría que girar algunos recursos para que los mismos puedan ser administrados a nivel hospitalario". "Esto podría ser establecer un aporte proveniente de los subsidios para los desocupados que vaya directamente a la salud pública o al manejo de prestadores privados", agregó.
"Esto serviría para intentar evitar que aquellas personas que pagan impuestos al trabajo dejen de subvencionar el cuidado de la salud de aquellas personas que no tienen trabajo", puntualizó el titular de ACLIBA IV.
Para Cassola, la crítica situación del sistema sanitario no sólo se arregla con mayor presupuesto. "Quizás alcanzaría con quitar algunos impuestos que no tienen nada que ver en el área de la salud", subrayó el dirigente de las clínicas y sanatorios privados de la zona Norte del Gran Buenos Aires.
Otro aspecto a tener en cuenta para mejorar el sistema está relacionado con la formación profesinal.
En ese sentido, Cassola dijo que "ya desde hace tiempo se está instrumentando la formación de médicos de cabecera y de familia, y quizás habría que generalizar un poco más la Atención Primaria de la Salud, teniendo en cuenta que hoy los costos son altísimos y que cada vez hay menos posibilidades de acceder a estudios costosos".
"En este sentido -agregó- lo que se está haciendo está bien, porque se están dictando cursos bienales para la formación de médicos de familia".
Pero más allá de la formación que reciban los médicos, para Cassola es importante la cuestión presupuestaria, un elemento que casi no existe para la formación y tampoco para el sistema de salud. "Este es el principal problema a resolver, porque en materia de formación Argentina no está mal, pero muchas veces faltan recursos para que ese proceso sea de mejor calidad", manifestó el titular de ACLIBA IV.
Si bien está conforme con el proceso de formación de los médicos, el dirigente médico critica con dureza la instrumentación del PMOE como una herramienta para contener los costos de la atención. Al respecto, remarcó que "el PMOE representa un corralito sanitario en el cual se han incluído determinadas patologías y especialistas a los cuales no se puede acceder". "Esto puede terminar en un jeringazo popular, porque las prestaciones que necesita la gente no se pueden postergar por tiempo indefinido", ironizó.
"Hay un ejemplo claro en el PAMI: de acuerdo al corralito, se postergó la lente intraocular, entonces no se le puede pedir a un afiliado que no vea hasta que se muera", destacó Cassola.
Como en el sistema financiero, los efectos del "corralito sanitario" ya se están haciendo sentir, como así también las medidas para paliar sus efectos. "Concretamente ya aparecieron pedidos de jueces obligando a muchas clínicas a que brinden los servicios que el PMOE retacea", señaló el titular de ACLIBA IV.