La capacidad de regeneración del hígado se ve limitada por los tratamientos contra el sida. Sin embargo, si se consigue erradicar la hepatitis C con la terapia combinada de peginterferón alfa-2b y ribavirina, se puede evitar la cirrosis y el hepatocarcinoma, aumentando la eficacia de los fármacos antirretrovirales, indicó el Dr. Enrique Ortega, jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital General de Valencia.
"La situación ideal sería que el paciente no haya sido tratado aún con tratamiento antirretroviral e iniciar la terapia combinada, porque por encima de 300 linfocitos CD4 los índices de respuesta al tratamiento en pacientes coinfectados pueden no diferir en mucho de los obtenidos en los pacientes monoinfectados", señaló este especialista.
Aproximadamente, la mitad de los 130.000 seropositivos que hay en España están coinfectados por el virus de la hepatitis C. En el caso de los infectados por vía intravenosa el porcentaje de infección se eleva hasta el 75%.
España cuenta con un porcentaje de coinfectados superior al de otros países de la Unión Europea. Este hecho se explica, según Ortega, por el uso compartido de jeringuillas.