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Publicado el 26 de agosto de 2003

Mujeres posmenopáusicas

Los estrógenos no reducen las complicaciones cardiovasculares

La indicación de la terapia hormonal debe limitarse a las mujeres con síntomas menopáusicos y se debe informar de sus riesgos.

Autor/a: Dr. Ricardo Ferreira *

Estudios realizados a principios de la década del 90

Durante la década del 90, se publicaron numerosos estudios que sugirieron que las mujeres posmenopáusicas, que recibían terapia estrogénica tendrían menos posibilidades de sufrir complicaciones cardiovasculares, principalmente infarto de miocardio.(1,2) Uno de estos artículos estaba basado en la experiencia del Nurses' Health Study sobre un seguimiento a 16 años de 59.337 mujeres posmenopáusicas.

Este estudio tenía mucha solidez por el número de participantes que le confería gran potencia estadística, estaba auspiciado por la Universidad de Harvard y uno de los organizadores era Hennecken, un destacado epidemiólogo que había participado en varios ensayos con la aspirina y los antioxidantes y sus efectos sobre las enfermedades cardiovasculares.  Asimismo, otros trabajos que surgieron en los años 90 mostraron que los estrógenos reducían en forma efectiva la lipoproteína colesterol de alta densidad (LDL).(4)

Estudios aleatorios controlados


Este cúmulo de observaciones produjo una verdadera estampida terapéutica que determinó que muchos clínicos y ginecólogos y no pocos cardiólogos administraran con benevolencia estrógenos en las mujeres posmenopáusicas.

Unas de las primeras evidencias que se contradijeron con los trabajos hasta entonces publicados fue el estudio Heart and Estrogen/progestin Replacement Study (HERS)(5). Este estudio incorporó un total de 2.763 mujeres posmenopáusicas, con la característica de que ya tenían antecedentes de enfermedad coronaria.

Las participantes recibieron 0,625 mg de estrógenos equinos conjugados más 2,5 mg de acetato de medroxiprogesterona o placebo. Al término de 5 años no se observaron diferencias significativas entre ambos grupos en los criterios de valoración primaria (aparición de infarto de miocardio no mortal o muerte de causa cardiovascular) ni para los criterios de valoración secundaria (cirugía de revascularización, angina inestable, insuficiencia cardíaca congestiva, reanimación de paro cardíaco y episodios cerebrovasculares).

Cabe destacar que en el primer año del estudio se produjeron más episodios cardiovasculares en el grupo tratado respecto al grupo placebo, pero en los siguientes años la curva se igualó. También se señaló como efecto negativo una mayor incidencia de complicaciones tromboembólicas en el grupo tratado  (34 vs 12; riesgo relativo: 2,89; 95% IC, 1,50-5,58).

Otro estudio intervensionista, aleatorio doble ciego sobre 309 mujeres con enfermedad coronaria demostrada por cateterismo, utilizó un criterio de valoración angiográfico, es decir la posibilidad de que el tratamiento con estrógenos reduzca la progresión de las lesiones coronarias. Luego de un seguimiento promedio de 3 años no se observaron diferencias entre ambos grupos respecto al criterio de valoración angiográfico ni sobre otros criterios clínicos secundarios que también fueron evaluados.(6)

Otra señal de alarma respecto al empleo de estrógenos se produjo con los resultados del estudio de Cushman y col,(7) sobre 375 mujeres posmenopáusicas distribuidas en forma aleatoria a recibir estrógenos o placebo. En este trabajo el criterio de valoración primario fue el comportamiento de las moléculas o marcadores proinflamatorios en sangre de acuerdo al tratamiento recibido. Comparado con el grupo placebo, las mujeres tratadas con estrógenos aumentaron en forma importante y sostenida los niveles de proteína C reactiva (P = 0,0001).

Si bien en este grupo la E-selectina, otra proteína proinflamatoria, se redujo en forma significativa, hay que tener en cuenta que la proteína C reactiva, que fue la que aumentó, está considerada como el más importante marcador de riesgo de complicaciones cardiovasculares.

* El Dr. Ricardo Ferreira es editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cardiología.