Esta declaración, desarrollada en la Cumbre Europea sobre el Papel de la Vitamina D en el Tratamiento de la Osteoporosis, es un resumen de diferentes métodos para fomentar el reconocimiento del papel fundamental de la vitamina D en el tratamiento de la osteoporosis y para garantizar que las mujeres posmenopáusicas que padecen esta enfermedad obtienen la cantidad necesaria de vitamina D.
"Aunque las directrices de tratamiento recomiendan que los pacientes con osteoporosis tomen vitamina D a la vez que el tratamiento contra esta enfermedad, hasta dos de cada tres personas con esta enfermedad tiene una insuficiencia de esta vitamina. Cada vez es más necesario incrementar el nivel de concienciación sobre el papel esencial que la vitamina D desempeña en el tratamiento de la osteoporosis, así como mejorar nuestra capacidad para prevenir las fracturas osteoporóticas, que pueden dar lugar a una incapacidad grave, e incluso al fallecimiento de la persona", ha afirmado el presidente de la cumbre, el Dr. David Hosking, del Nottingham City Hospital del Reino Unido.
En la declaración de estos expertos se presentan cinco tipos de actuaciones, y otras cinco medidas que pueden permitir lograr el éxito, a emprender tanto por pacientes como por grupos profesionales:
- Identificar los factores clave que pueden contribuir a que tanto mujeres como hombres, y sus médicos, comprendan la importancia de la vitamina D en el tratamiento de la osteoporosis.
- En la práctica clínica, es demasiado frecuente encontrarse con pacientes con deficiencia de vitamina D, por lo que se hace necesario aplicar tratamientos amplios. No obstante, lo que no es tan frecuente es que se mida el nivel plasmático de hidroxivitamina D3. Por lo tanto, y en consonancia con las Directrices Europeas, nuestro objetivo debería ser duplicar, como mínimo, la cifra de pacientes con osteoporosis que reciben la cantidad adecuada de vitamina D de manera regular.
- Intensificar la recomendación por parte de los profesionales sanitarios de que se incluya la vitamina D en las terapias contra la osteoporosis con una probada eficacia en la reducción del riesgo de fracturas.
- En los casos de tratamiento de caídas, incorporar asesoramiento sobre el modo de evitar la deficiencia de vitamina D.
- Acuerdo, por parte de los servicios encargados de tratar las caídas, para corregir la deficiencia de vitamina D de manera rutinaria.
- Aumentar el nivel de concienciación entre los médicos sobre la elevada prevalencia de la deficiencia de vitamina D y la necesidad de garantizar que se corrige este problema.
- En los pacientes con osteoporosis, duplicar, como mínimo, el porcentaje de aquellos que toman vitamina D para finales de 2010.
- Elaborar material educativo para explicar la importancia de la vitamina D y su papel vital en el funcionamiento de los músculos, la salud de los huesos y en el tratamiento de la osteoporosis. Igualmente, fomentar la observancia constante de las directrices nacionales establecidas.
- Tener incluido, para finales de 2007, en toda la literatura y páginas Web de grupos de pacientes con osteoporosis, asesoramiento preciso acerca de la importancia de la vitamina D y de la absorción del calcio.
- Incluir la prevención de la osteoporosis en los centros educativos y en programas generales de educación sanitaria.
La vitamina D es un elemento esencial del tratamiento de la osteoporosis, ya que desempeña un papel vital a la hora de garantizar que el organismo pueda absorber el calcio de los alimentos y suplementos. Un nivel bajo de vitamina D da lugar a una disminución de la absorción del calcio, lo que a su vez provoca un mayor grado de resorción ósea (el proceso por el que se elimina el hueso) y un descenso de la densidad mineral ósea, con el consiguiente aumento del riesgo de padecer fracturas.
A diferencia de lo que sucede con el calcio, la vitamina D no se obtiene con facilidad a través de la alimentación. La principal fuente de vitamina D, conocida también como "la vitamina del sol", es la luz solar. Pero la deficiencia de vitamina D es un problema que está ampliamente extendido entre las mujeres posmenopáusicas de todo el mundo, incluso en los países con climas soleados. Estudios epidemiológicos recientes, realizados en Norteamérica, Hispanoamérica, Europa, Oriente Medio, Asia y la cuenca del Pacífico, han demostrado que hasta dos terceras partes de las mujeres posmenopáusicas con osteoporosis tienen niveles insuficientes de vitamina D.
"Los hallazgos de este estudio internacional muestran, junto con los de otros estudios anteriores, que la insuficiencia de vitamina D entre aquellas personas que más la necesitan –las mujeres posmenopáusicas con osteoporosis- constituye una "epidemia" virtual", ha afirmado Moira O’Brien, del Trinity College de Dublín, uno de los especialistas participantes en la cumbre. "A pesar de la recomendación de los médicos a las mujeres con osteoporosis para que tomen suplementos de vitamina D de manera regular, muchas mujeres no reciben la cantidad diaria de esta vitamina, y en consecuencia no se protegen a sí mismas de las fracturas como deberían. Y, por lo tanto, debemos hacer todo cuanto podamos para cambiar esta situación".