Algunos estudios han estimado que el cribado mamográfico puede reducir de un 20% a un 30% los fallecimientos por cáncer de mama. En este sentido, un equipo del Fox Chase Cáncer Center, de Filadelfia (Estados Unidos), dirigido por el Dr. Gary Freedman ha realizado un estudio comparativo.
Se seleccionaron mujeres de igual o mayores de 40 años con cáncer de mama y se dividieron en tres grupos. El grupo A lo formaban 192 pacientes que no habían sido sometidas a previas mamografías. El grupo B, 695 pacientes que se hacían una mamografías en períodos de más de un año. El grupo C, 704 pacientes que se hacían una mamografía anual o más frecuentemente.
Los resultados indicaron que las pacientes del grupo A tenían sólo un 32% de probabilidades de que les fuese diagnosticada la enfermedad en el estado inicial. Las del grupo B, un 50%; y las del grupo C, un 56%.
Es decir, cuanto más a menudo las pacientes se hacían mamografías menos probabilidades tenían de padecer un cáncer en estado avanzado. Asimismo, según los datos obtenidos, el tamaño de los tumores era inversamente proporcional al número de mamografías realizadas por la paciente.
Webs Relacionadas
Cancer
http://www3.interscience.wiley.com/
Fox Chase Cáncer Center
http://www.fccc.edu/