Las emisiones de ondas electromagnéticas de los teléfonos móviles excitan parte de la corteza cerebral de sus usuarios, dice un estudio realizado por investigadores italianos que publicó ayer la revista "Annals of Neurology".
Pero los científicos no quisieron arriesgar si esta excitación puede ser dañina. "Podría argumentarse que la exposición prolongada y repetida a las frecuencias electromagnéticas vinculadas al uso intenso de los teléfonos móviles (...) es nociva o es benéfica para personas con enfermedades cerebrales", señalaron en el estudio. A la vez, dijeron que es necesario realizar investigaciones más exhaustivas para determinarlo. Pero sí señalaron que las emisiones podrían resultar negativas para personas que padezcan epilepsia.
El trabajo fue realizado por un equipo interdisciplinario liderado por Paolo María Rossini, del departamento de Neurociencia del hospital Fatebenefratelli, de Roma. Los investigadores utilizaron la técnica de Simulación Magnética Transcranial (SMT) para determinar si los teléfonos tenían algún efecto en quienes lo utilizaban. Uno de los patrocinadores del estudio fue Telecom Italia Mobile.
En el estudio participaron 15 voluntarios que mantuvieron dos sesiones de llamadas telefónicas que se prolongaron unos 45 minutos. En una de las sesiones, estuvieron realmente expuestos al campo electromagnético generado por el teléfono móvil. En la otra, esta exposición no era tal.
En 12 de ellos se verificó una excitación en la corteza cerebral más cercana al teléfono, la cual volvió a su normalidad después de una hora.
En un estudio anterior, científicos suecos dijeron que el uso prolongado de estos aparatos de comunicación podría aumentar el riesgo de tumores cerebrales.
Sacaron la conclusión luego de analizar dos encuestas, realizadas en 2003 y 2005. Los usuarios fuertes de celulares fueron definidos como aquellos que hablan al menos una hora diaria durante 10 años.
Pero la Administración de Fármacos y Alimentos de los Estados Unidos rechazó estas conclusiones al cuestionar la rigurosidad de ese estudio. El organismo de control de la salud estadounidense dijo que otras investigaciones descartaron ese riesgo.
Otro estudio, impulsado por la Unión Europea, llegó a establecer que las ondas que generan estos teléfonos dañan las cadenas de ADN.
Además, el año pasado, el Centro Argentino de Estudios en Radiocomunicaciones y Compatibilidad Electromagnética llamó a concientizar al sistema de salud sobre la inconveniencia de hablar por teléfono en áreas sensibles como los quirófanos y las salas de terapia intensiva.
Publicado el 28 de junio de 2006
Investigaciones
Los celulares podrían llegar a excitar la corteza cerebral
Dicen que sería por las emisiones de ondas electromagnéticas, y no saben si son dañinas.
Las emisiones de ondas electromagnéticas de los teléfonos móviles excitan parte de la corteza cerebral de sus usuarios, dice un estudio realizado por investigadores italianos que publicó ayer la revista "Annals of Neurology".
Pero los científicos no quisieron arriesgar si esta excitación puede ser dañina. "Podría argumentarse que la exposición prolongada y repetida a las frecuencias electromagnéticas vinculadas al uso intenso de los teléfonos móviles (...) es nociva o es benéfica para personas con enfermedades cerebrales", señalaron en el estudio. A la vez, dijeron que es necesario realizar investigaciones más exhaustivas para determinarlo. Pero sí señalaron que las emisiones podrían resultar negativas para personas que padezcan epilepsia.
El trabajo fue realizado por un equipo interdisciplinario liderado por Paolo María Rossini, del departamento de Neurociencia del hospital Fatebenefratelli, de Roma. Los investigadores utilizaron la técnica de Simulación Magnética Transcranial (SMT) para determinar si los teléfonos tenían algún efecto en quienes lo utilizaban. Uno de los patrocinadores del estudio fue Telecom Italia Mobile.
En el estudio participaron 15 voluntarios que mantuvieron dos sesiones de llamadas telefónicas que se prolongaron unos 45 minutos. En una de las sesiones, estuvieron realmente expuestos al campo electromagnético generado por el teléfono móvil. En la otra, esta exposición no era tal.
En 12 de ellos se verificó una excitación en la corteza cerebral más cercana al teléfono, la cual volvió a su normalidad después de una hora.
En un estudio anterior, científicos suecos dijeron que el uso prolongado de estos aparatos de comunicación podría aumentar el riesgo de tumores cerebrales.
Sacaron la conclusión luego de analizar dos encuestas, realizadas en 2003 y 2005. Los usuarios fuertes de celulares fueron definidos como aquellos que hablan al menos una hora diaria durante 10 años.
Pero la Administración de Fármacos y Alimentos de los Estados Unidos rechazó estas conclusiones al cuestionar la rigurosidad de ese estudio. El organismo de control de la salud estadounidense dijo que otras investigaciones descartaron ese riesgo.
Otro estudio, impulsado por la Unión Europea, llegó a establecer que las ondas que generan estos teléfonos dañan las cadenas de ADN.
Además, el año pasado, el Centro Argentino de Estudios en Radiocomunicaciones y Compatibilidad Electromagnética llamó a concientizar al sistema de salud sobre la inconveniencia de hablar por teléfono en áreas sensibles como los quirófanos y las salas de terapia intensiva.