El tratamiento suele iniciarse a finales del embarazo y continuar hasta la primera infancia. Los autores del presente trabajo evaluaron si ambos compuestos administrados solamente a los niños reducían la transmisión del VIH más que la nevirapina por sí sola. Unos 11.000 niños de mujeres con VIH-1 en Malawi fueron asignados a recibir nevirapina sola o nevirapina y zidovudina. Ambos medicamentos se administraron a los pequeños nada más nacer. La infección por el VIH se determinó al nacer y al cabo de entre seis y ocho semanas.
El índice de transmisión de madre a hijo a las seis-ocho semanas fue menor entre los niños a los que se administró una terapia combinada (alrededor del 15%) que entre aquellos que sólo recibieron nevirapina (alrededor de un 21% de transmisión). De los niños que eran VIH-negativos al nacer, un 7,7%, que recibieron la terapia combinada, eran VIH-1 positivos a las seis-ocho semanas, comparados con un 12,1% de los que sólo recibieron nevirapina (lo que constituye una eficacia protectora del 36%).
Webs Relacionadas
The Lancet
http://www.thelancet.com/
Johns Hopkins University
http://www.jhu.edu/