Según estos tres organismos internacionales, la extensión de la enfermedad es "una amenaza para la salud humana y un desastre para la producción agrícola" y, si sigue circulando entre animales y humanos, hay un "riesgo mayor de que evolucione hacia un subtipo de virus con potencial pandémico, capaz de causar brotes en todo el mundo".
Por ello, las organizaciones pidieron "fondos y ayuda técnica" para frenar los brotes y, además, para paliar el "desastre económico" que supone la enfermedad para el sector de aves de corral y para los pequeños granjeros.
Las agencias de la ONU reclaman así a la comunidad internacional ayuda para "los agricultores de las áreas afectadas" que tienen que sacrificar a sus animales y necesitan "apoyo para compensar esas pérdidas".
"Ahora estamos afrontando otra amenaza a la salud humana y debemos reafirmar la colaboración existente y formar otras nuevas", declaró en un comunicado el director general de la OMS, Lee Jong-wook, recalcando que la enfermedad "es una amenaza seria y mundial a la salud humana".
"Pero ya hemos afrontado antes varias enfermedades infecciosas emergentes. Esta vez afrontamos algo que posiblemente podamos controlar antes de que adquiera proporciones mundiales si trabajamos de forma cooperativa y compartimos los recursos necesarios. Debemos empezar ahora este trabajo duro y costoso", agregó Lee, que recordó que la experiencia de la neumonía atípica.
La gripe se ha extendido ya por nueve países, Corea del Sur, Vietnam, Tailandia, Indonesia, Taiwán, Japón, Camboya, Pakistán y Laos aunque en algunos de ellos (Taiwán, Laos y Pakistán) se ha registrado una variante menos virulenta del virus, no el H5N1, considerado el más peligroso.
Mientras la gripe aviaria ha provocado la muerte a personas en Vietnam -al menos siete muertos confirmados por la enfermedad- y Tailandia -al menos dos, además de otros cinco fallecidos con síntomas-, en Japón, Corea del Sur, Taiwán, Camboya, Laos, Indonesia y Pakistán no se han registrado casos entre seres humanos. No obstante, en el conjunto de la región han muerto o se han sacrificado más de 14 millones de aves, y el comercio internacional ha cerrado la puerta a estos países.
Para el director general de la FAO, Jacques Diouf, ahora hay una "breve ventana de oportunidad" para eliminar la amenaza, pero los avicultores de las zonas afectadas "necesitan urgentemente matar a los animales infectados y expuestos y necesitan ayuda para compensar estas pérdidas".
"Esto representará un coste enorme, especialmente para las economías precarias y los pequeños productores. La comunidad internacional tiene un papel en el éxito de estos esfuerzos y las naciones más pobres necesitarán ayuda", dijo Diouf.
La FAO y la OIE pidieron además que se controle de manera estricta y efectiva el movimiento animal en las áreas afectadas. "Los trabajadores encargados del sacrificio y control de los animales tendrán que protegerse con ropas adecuadas para evitar contagios", alertó la FAO.
Además, subrayó que hacen falta vacunas y puntualizó que "el peligro que comporta la gripe aviar ha sido identificado" y, a diferencia de lo ocurrido con el SRAS, "ya existen test para diagnosticar este tipo de gripe, así como los antivirales -caros pero efectivos- para uso humano".
Webs Relacionadas
OMS
http://www.who.int/
FAO
http://www.fao.org/