Sobre este gen escriben científicos de la Facultad de Medicina de Harvard (Estados Unidos), que estudiaban una rara enfermedad, el síndrome de Peutz-Jeghers, caracterizado por manchas en los labios y manos, pólipos intestinales benignos y tumores malignos en el páncreas, intestino, estómago y mama a edad avanzada.
El gen en cuestión se encuentra mutado en este síndrome. Los autores crearon ratones que carecían del gen y observaron que desarrollaban pólipos benignos en el estómago y los intestinos a medida que envejecían.
Al estudiar células deficientes en el LKB1 en el laboratorio, observaron que esas células crecían rápida y perpetuamente, signos característicos del cáncer. Sin embargo, sorprendentemente, al introducir genes promotores del cáncer en esas células –paso que normalmente transforma las células normales en tumorales-, se observó que resistían a esa transformación.
Se trata de un hallazgo que parece paradójico, escriben los autores, pero que ayuda a comprender los diversos síntomas que presentan los pacientes con el síndrome de Peutz-Jeghers. Las personas que carecen del gen tienden a desarrollar muchos tipos de cáncer, explican en "Nature", lo que sugiere que el LKB-1 es un gen supresor tumoral, pero esos pacientes también tienen células cuyo crecimiento es descontrolado en el intestino, formando pólipos que no llegan nunca a ser cancerosos.
Webs Relacionadas
Nature
http://www.nature.com/
Harvard Medical School
http://www.hms.harvard.edu/