A la hora de elegir un par de lentes de sol, el modelo debería ser lo último a tener en cuenta. En principio, los especialistas alertan que los rayos UV no son sólo perjudiciales para la piel sino también para la vista.
“Los daños que producen los rayos UV a la vista, son daños acumulativos. Se ven dentro de años y pueden derivar en afecciones tales como cataratas, quemaduras en la córnea o la degeneración de la retina”, alerta el Dr. Marcelo Galarreta, de la Cátedra de Oftalmología de la Facultad de Medicina.
Según explica, la luz tiene un espectro no visible dentro del cual están los rayos ultravioletas. Aunque el ojo tiene sus propios mecanismos de protección contra los rayos UV, muchas veces se ven rebasados.
En esta instancia, se produce lo que se denomina “daño fotoquímico”, que genera la producción de radicales libres de oxígeno, involucrados en las patologías mencionadas. A largo plazo, la única forma de revertirlas es a través de la cirugía.
La solución es filtrar los rayos UV mediante la prevención. Proteger los ojos con el uso de un gorro con visera o anteojos con protección de rayos UV son las principales recomendaciones de los especialistas.
Sin embargo, el uso de los anteojos de sol conlleva ciertas precauciones. De acuerdo a Iris Larrosa, docente de Oftalmología de la Universidad de la República, la protección debe efectuarse siempre que la persona se exponga a la luz del día, en especial entre las 10 y las 15 horas.
Según alerta, los días nublados también requieren el uso de anteojos, ya que el 80% de los rayos UV atraviesa la capa atmosférica y produce el mismo daño que en los días de mucho sol.
Para informar a la población acerca de los riesgos, estudiantes de la Licenciatura en Oftalmología de la Universidad de la República lanzaron una campaña preventiva en el Montevideo Shopping. Además, realizaron una encuesta para medir el nivel de conocimiento de la población acerca de los efectos de los rayos UV en la vista.
¿Qué anteojos comprar?
No todos los anteojos de sol tienen la protección adecuada: muchos son falsificados y engañan al consumidor bajo la etiqueta de que sí poseen el filtro contra rayos UV.
La solución, según Larrosa, es comprarlos en lugares habilitados y de los que tengan el mayor porcentaje de protección, cercano al 100%. No se recomienda la compra de lentes en negocios informales como los de las ferias, ya que suelen comercializarse a un precio muy económico, precisamente por no poseer protección contra rayos UV.
Aún así, la abogada Virginia Cervieri del estudio Cikato –especializado en falsificación de marcas- asegura que en negocios formales se han llegado a incautar lentes de marcas reconocidas.
Para que el consumidor tenga mayores garantías en su compra, es importante que esté al tanto que existen ópticas que cuentan con un aparato digital especial llamado Medidor de UV.
Mediante un calibrador este aparato marca si el anteojo tiene la protección UV necesaria. Lo ideal, de acuerdo a Larrosa, es que todas las ópticas contaran con este medidor para que el consumidor certifique que sus anteojos tiene el filtro requerido.
También se recomienda que además de protección contra rayos UV los lentes sean polarizados, lo que da una protección aún mayor contra estos rayos, porque bloquean totalmente los reflejos del sol. Inclusive los anteojos de receta deberían contar con protección UV.