Noticias médicas

Publicado el 5 de marzo de 2006

Adaptarse a los tiempos actuales.

Las nuevas tecnologías y la Educacion.

El celular es todo un desafío para el colegio.

La escuela tiene el desafío de administrar las nuevas tecnologías y de usarlas todo lo posible, particularmente los teléfonos celulares, que han reducido la brecha digital", dice Luis Alberto Quevedo, sociólogo, especialista en medios de comunicación e investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales .
En la medida en que las tecnologías para la información y la comunicación llegaron para quedarse, la actitud más inteligente de padres y maestros, a su entender, es "no demonizarlas".

-Desde el punto de vista educativo, ¿qué desafíos plantean las nuevas tecnologías?

-El uso cada vez más extendido de teléfonos celulares implica un rotundo cambio tecnológico y cultural. El nuevo entorno y las prácticas que promueve representan un desafío para el mundo escolar. No sólo porque los jóvenes se socializan cada vez más en esta segunda naturaleza que son las tecnologías, sino porque muchos de sus efectos -formas de la escritura, cambios en la percepción del tiempo y nuevos formatos culturales- no condicen con la actual estructura de la escuela.

-¿Qué papel juegan los docentes en este nuevo escenario?

-La insuficiente alfabetización digital de los docentes es un problema. Ha habido progresos, pero no alcanzan. Las escuelas argentinas no tienen el equipamiento que se requiere, sobre todo las escuelas del Estado. Todavía la computadora está ligada al gabinete de computación. El gran desafío es romper ese esquema según el cual la señorita Marta tiene la llave del gabinete y sólo lo abre los martes y jueves de dos a tres de la tarde para pasar a un modelo en el que los chicos incorporen Internet y las nuevas tecnologías en el aula. Desde el punto de vista del acceso, de la conectividad, la Argentina no está mal posicionada en el mundo -el 25 por ciento de los argentinos tiene acceso a Internet-, pero sí estamos mal en equipamiento, porque sigue siendo selectivo, para la gente de mayores ingresos. Por eso yo digo que los videojuegos y la telefonía celular son un modo de acceso. Educan, familiarizan con la tecnología digital a la gente de sectores populares.
Creo que es muy necesario diseñar políticas públicas para crear rutas de equidad y acceso. El mercado sólo hace inforricos e infopobres.

-Los padres dicen de sus hijos: "¡Ay! pierden el tiempo en los jueguitos!" En los colegios dicen que la introducción del celular en las aulas está produciendo muchos dolores de cabeza, que por culpa de estas tecnologías los chicos no leen, se distraen, se saltean las jerarquías de la organización escolar...

-Estas nuevas tecnologías son complejas y presentan desafíos tan numerosos como inevitables. Pero no hay marcha atrás. Lo peor que podríamos hacer, como padres y educadores, sería demonizarlas. Con ellas se nos presentan los mismos desafíos que se presentaron con la televisión, sólo que ahora están dentro del aula. A decir verdad, la televisión siempre estuvo dentro del aula, porque aunque no hubiera allí un aparato encendido los chicos ya hace treinta o cuarenta años que se socializaron con la televisión en sus casas, que adquirieron su lenguaje, sus modismos. La escuela pudo evitar esto porque lo sorteó, lo puso a un costado. Pero con las nuevas tecnologías ya no lo puede hacer más. Por eso diría que la escuela tiene los desafíos de administrar esta tecnología y de usarla todo lo posible.

-El problema de administración se les presenta también a los padres. Cuándo comprar un celular a sus hijos, por ejemplo.

-Claro. Es una decisión muy difícil, porque hoy la amistad de los chicos, sus vínculos interpersonales, también forman parte de la Red. Es el modo en que se encuentran, se citan, se enamoran, se envían mensajes. Es un nuevo modo de sociabilidad, y estar o no estar en la Red marca la diferencia.

Entonces, si yo le saco el celular a mi hija quizás la esté alejando del mundo. Es como decirle: "No vayas a la plaza porque hay chicos malos".

Bueno, ésta es la calle, en realidad. Hay riesgos, hay dificultades. Pero a nosotros como padres lo que más nos cuesta es saber cómo intervenir en ese mundo, un mundo que muchas veces desconocemos. Chatear, abrir una cuenta en MSN, entender el MP3, el celular con cámara fotográfica se presentan como desafíos. Pero como estas tecnologías vinieron para quedarse, hay que administrarlas.
Hay que exigirles a los chicos que apaguen los celulares en el aula, así como les exigimos que no griten, que no se paren, que no corran.

"Estamos en un mundo en el que hay viejos problemas con nuevos formatos"

-Pero la realidad es que hoy los chicos son más dispersos, que se llevan más materias, que tienen problemas concretos de atención...

-Es cierto, pero yo me pregunto si la escuela es capaz de motivar a los chicos y si los docentes son capaces de utilizar las nuevas tecnologías para motivarlos y para poner en marcha su capacidad de innovación.

La desmotivación de los alumnos ¿no será consecuencia de docentes mal formados, mal pagados, que tienen que andar corriendo por todos lados?

Le pedimos cada vez más a una pobre escuela que trata de no caerse, que vive en una encrucijada.

 A la escuela le tenemos que inyectar capacitación, tecnología, porque si no va a terminar quebrándose. Recibe demasiada presión social.

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Tendencia: hay más de 170.000 aparatos en manos de los chicos

La fiebre por los teléfonos celulares ya alcanza a los menores de 13 años
Según un estudio privado, el 6% de los chicos de entre 10 y 13 años posee un aparato móvil

Fue uno de los regalos más pedidos para Navidad En general, los usan para estar conectados con sus padres Abundan entre los hijos de parejas separadas

Fue el regalo más solicitado para el Día del Niño y para Navidad. También lo es para los cumpleaños. El teléfono celular es hoy el objeto de deseo de miles de niños. Esto lo demuestra un estudio que revela que 170.000 menores de 13 años en nuestro país ya tienen uno.

La cifra surge de un informe realizado por la consultora Enrique Carrier y Asociados, efectuado en diciembre último, y la proyección emerge de los resultados de 814 entrevistas telefónicas que se realizaron a nivel nacional, en las que se consultó si en la familia había celulares en manos de menores, de entre 6 y 13 años. El censo nacional 2001 señala que hay en el país 5.515.309 niños comprendidos en esa franja etaria.

Según el estudio, el 95 por ciento de los niños que poseen celular son mayores de 10 años. De acuerdo con el Indec, hay 2.758.587 menores de entre 10 y 13 años. Un 6% de ellos tienen celular, lo que equivale a 165.500 niños.

Los niños saben muy bien cómo fundamentar el pedido del celular, y los motivos que dan parecen ser hechos a la medida de los padres que creen necesario o ven con buenos ojos que su hijo posea ese aparato. En general, las razones que esgrimen los padres para dárselo responden a necesidades concretas.

"Yo le compré un celular a mi hija porque, además de que lo venía pidiendo, lo utiliza para comunicarse conmigo. Aún más: este año en el que para ir al colegio debe viajar cinco kilómetros, quiero que me llame una vez que está en viaje", dijo a LA NACION Lidia, mamá de Natalia de 12 años.

Enrique Carrier explicó que en los menores de 13 años "el celular, en su mayoría, se utiliza para estar comunicado con los padres. Es como un cordón umbilical tecnológico. Para los padres, es un alivio poder saber en todo momento dónde están sus hijos". Según el informe, el 70% de los niños que poseen celular corresponde a los sectores medios y medio- bajos de la sociedad.

Carrier también dijo que no siempre a los chicos se les compra un teléfono nuevo, sino que, en muchos casos, reciben el celular que estaba en manos de un mayor y que fue descartado por la compra de uno más avanzado. "También reciben un celular los hijos de padres separados, para que se los contacte sin tener que hacerlo a través de la ex pareja."

Luis Alberto Quevedo, sociólogo e investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) consideró que los niños quieren un celular porque, "para ellos, tenerlo es formar parte de una red, es pertenecer a un grupo y la tecnología cumple un papel muy importante en sus vidas".

"Los celulares -continuó- son para los niños un elemento más del aislamiento que buscan en su propio hogar, porque para contactarlos ya no hay que pasar por los padres que atienden el teléfono de la casa. Los chicos están aislados, pero a la vez conectados." El sociólogo cree que hoy los padres están desorientados y se preguntan cuál es la edad ideal de inicio para tener un teléfono celular.

Pequeños tecnófilos

Camila tiene nueve años y desde los siete posee uno de los 22 millones de celulares que hay en el país. "Me lo regaló mi tía. Lo uso para jugar y para hablar con mi mamá. Algunos de mis compañeros llevan el teléfono al colegio, pero sin batería", contó.

Su mamá, Marcela, está de acuerdo. "Para nosotros es una tranquilidad que ella lo tenga, porque el año pasado mi mamá estuvo muy enferma y yo necesitaba llamar a Camila al colegio para decirle dónde íbamos a estar o qué íbamos a hacer".

Tomás tiene cuatro años más que Camila. Pero al celular lo tiene desde los 12. "Me lo regaló mi abuela para Navidad porque mi mamá no me lo quería comprar. Lo uso para mandar mensajes de texto a mis amigos y para avisarle a mamá si me quedo a dormir en la casa de un amigo", dijo.

Aunque los celulares sólo se venden a mayores de edad, para las empresas de telefonía celular, los más pequeños también son apetecibles consumidores. El primero de diciembre pasado se filmó el último capítulo de "Floricienta" -serie que se emitía de lunes a viernes por Canal 13-, ante la presencia del 30.000 personas en el Campo Argentino de Polo.

Las entradas sólo se pudieron adquirir a través de la compra de un celular. La empresa Movistar entregaba dos entradas a cambio de la adquisición de un aparato. En muchos casos, esos teléfonos fueron a parar a manos de los niños fanáticos de la serie.

Entre los adolescentes, se estima que son 400.000 los que poseen teléfono celular, según un estudio de Latin Panel, consultora especializada en tecnología.

También se prevé que en los próximos meses lleguen al país dos modelos de teléfono celular para niños de 6 a 13 años, que tendrán un sencillo diseño y una colorida carcasa. Los equipos están orientados a satisfacer las necesidades de los padres para sentir cerca a sus hijos y poder estar más seguros. En España, Movistar presentó un kit infantil que incluye una tarjeta prepaga, restricción de llamadas y mensajes, cobro revertido, juegos educativos, un sistema de bloqueo de acceso al contenido adulto y un servicio de localización.

María Valeria Buquiere

El fenómeno
170.000 celulares

Según un estudio, esa cantidad de chicos, entre 10 y 13, poseen un teléfono celular.

95 por ciento

La mayoría tiene más de 10 años. El 70% pertenece a los sectores medios y medios bajos.

400.000 teléfonos

Ese es el número aproximado de adolescentes con celulares.