También hallaron que las mujeres más jóvenes con incontinencia eran más propensas a la depresión que las mayores.
Según publica la revista “Psychosomatics”, los investigadores analizaron datos del Canadian Community Health Survey sobre más de 69.000 mujeres a partir de los 18 años que no estaban embarazadas.
El índice de depresión en mujeres con incontinencia fue del 15, 5%, en comparación con el 9,2% de las que no sufrían la condición. El índice de depresión fue del 30% para mujeres entre los 18 y los 44 que tenían incontinencia.
El estudio también halló que la combinación de incontinencia con depresión se relacionó con diversos efectos negativos, como estrés, ausencias laborales y más consultas médicas.
Por otra parte, el estudio no evaluó la gravedad de la incontinencia entre las mujeres, según los autores. Agregaron que la incontinencia podría no estar siendo suficientemente referida por las mujeres de la encuesta porque se les preguntó acerca de ella únicamente en el contexto de las afecciones crónicas que habían sido diagnosticadas por un médico.
Muchas mujeres no acuden a su médico por incontinencia y se refieren a ella como goteo, derrame o falta de control de la vejiga.
Publicado el 16 de abril de 2006
Riesgos
Las mujeres con incontinencia urinaria duplican el de riesgo de depresión.
Investigadores de la University of Toronto (Canadá) informan que las mujeres que sufren de incontinencia urinaria tienen casi dos veces el riesgo de depresión, en comparación con las mujeres que no padecen este trastorno.
También hallaron que las mujeres más jóvenes con incontinencia eran más propensas a la depresión que las mayores.
Según publica la revista “Psychosomatics”, los investigadores analizaron datos del Canadian Community Health Survey sobre más de 69.000 mujeres a partir de los 18 años que no estaban embarazadas.
El índice de depresión en mujeres con incontinencia fue del 15, 5%, en comparación con el 9,2% de las que no sufrían la condición. El índice de depresión fue del 30% para mujeres entre los 18 y los 44 que tenían incontinencia.
El estudio también halló que la combinación de incontinencia con depresión se relacionó con diversos efectos negativos, como estrés, ausencias laborales y más consultas médicas.
Por otra parte, el estudio no evaluó la gravedad de la incontinencia entre las mujeres, según los autores. Agregaron que la incontinencia podría no estar siendo suficientemente referida por las mujeres de la encuesta porque se les preguntó acerca de ella únicamente en el contexto de las afecciones crónicas que habían sido diagnosticadas por un médico.
Muchas mujeres no acuden a su médico por incontinencia y se refieren a ella como goteo, derrame o falta de control de la vejiga.