Medical News

/ Published on June 14, 2005

Se espera que las primeras sean aprobadas entre 2007 y 2008

Las insulinas inhalables están cada vez más cerca

SAN DIEGO, Estados Unidos.- En un par de años, el sueño de contar con insulinas inhalables se convertirá en realidad. Una realidad que les permitirá a los pacientes con diabetes dejar a un lado las jeringas y las lapiceras que hoy utilizan para inyectar la hormona que les permite poner bajo control sus niveles de glucosa en sangre.

Eso es lo que sugieren varios estudios presentados en las 65as. Sesiones Científicas Anuales de la Asociación Americana de Diabetes, que finalizaron ayer. En la actualidad, al menos una decena de insulinas inhalables se está probando en humanos y tres de ellas ya comenzaron -o lo harán a la brevedad- los ensayos clínicos de fase III, que es la etapa de investigación previa a su aprobación por las autoridades regulatorias de medicamentos.

Si los resultados son los esperados, las primeras insulinas inhalables podrían ser aprobadas entre 2007 y 2008. Hasta ahora, los estudios coinciden en que son tan efectivas como las inyectables, aunque aportan varios beneficios adicionales.

"Cada vez más estudios muestran que las insulinas inhalables permiten un control de la glucosa cuanto menos equivalente al de las inyectables, a la vez que sugieren que estos productos actúan más rápido una vez que ingresan al organismo", comentó el doctor Richard Bergenstal, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Minnesota (EE.UU.).

Otros estudios indican que incluso podrían provocar menos episodios de hipoglucemia que las inyectables, un efecto secundario que hace que muchos médicos demoren el inicio de una terapia de insulina.

Fuera de duda

De lo que no hay duda es que la posibilidad de contar con versiones inhalables permitirá saltar una de las principales barreras al uso de esta hormona, que es el medicamento más efectivo para el control de los elevados niveles de glucosa en sangre, que actualmente afectan a 194 millones de personas en todo el mundo.

Esa barrera no es otra que la incomodidad y el miedo que despierta entre los pacientes el tener que inyectarse insulina todos los días.

"A pesar de los beneficios que aporta el control de la glucemia, algunos pacientes y médicos son reacios a iniciar esta terapia, lo que puede llevar a complicaciones como el daño del sistema nervioso, la pérdida de la visión o la enfermedad renal -señaló el doctor Satish Garg, del Centro Barbara Davis de Diabetes Infantil de la Universidad de Colorado (EE.UU.)-. Los estudios sugieren que las insulinas inhalables pueden alentar a los pacientes a comenzar más temprano estas terapias, que son las que mejor controlan los niveles de glucosa."

En ese sentido, uno de los estudios, cuyos resultados fueron dados a conocer durante este encuentro, demostró que los diabéticos tipo II que no logran controlar su glucemia con medicamentos antidiabéticos orales son tres veces más propensos a no demorar el inicio de una terapia con insulina si se les ofrece la posibilidad de recibir esta hormona en forma inhalable.

Aunque se estima que el 50% de estos pacientes II debería comenzar un tratamiento con insulina a los 6 años de diagnosticada su enfermedad, lo habitual es que la insulinización empiece sólo a los 11 años.

En la Argentina, alrededor del 7% de la población adulta tiene diabetes; entre el 90 y el 95% padece el tipo II, en el que la producción de insulina del paciente se encuentra reducida o el organismo ha desarrollado una resistencia que le impide emplearla para controlar los niveles de glucosa en sangre.

Estas nuevas insulinas serían igualmente efectivas en todas las formas de diabetes.

Por Sebastián A. Ríos.