El estudio Bruneck, realizado en Austria, analizó la relación entre arteriosclerosis e infecciones crónicas.
Métodos:
Se analizaron 826 personas de ambos sexos y se evaluaron por eco Doppler, los cambios en las arterias carotídeas. La presencia de infecciones de evolución crónica en cualquier parte del organismo fue evaluada por criterios clínicos.
Resultados:
Se halló una asociación entre el riesgo de arteriosclerosis y la presencia de infecciones crónicas y esto fue válido para todo tipo de infecciones. Los marcadores de inflamación (moléculas solubles de adhesión, endotoxinas bacterianas, anticuerpos para proteína shock 60), estaban elevados en estos individuos y también fueron un factor predictivo. La infección crónica fue un factor de riesgo independiente cuando se excluyeron otros factores de riesgo (tabquismo, diabetes, hipertensión, etc.).
En conclusión: este estudio muestra una evidencia sólida del papel que juegan las infecciones crónicas en la arteriosclerosis. Asimismo, fortalece el concepto de que las alteraciones inmunológicas participan en la etiología de esta enfermedad.
Circulation. 2001;103:1064.