Según estos expertos, los catéteres intravasculares son indispensables en la práctica médica actual, ya que a la inmensa mayoría de pacientes que ingresan en un hospital "se les canaliza un catéter, a través del cual se les suministran medicamentos o fluidos".
No obstante, estos profesionales de la enfermería subrayaron que esta práctica habitual tiene "multitud de riesgos como flebitis, trombosis, edema pulmonar, infección en el punto de punción, afectación nerviosa, infección urinaria o incluso muerte".
Por este motivo, "y aunque la infección por catéter es frecuente", abogaron por "realizar correctamente la manipulación de este catéter, ya que podría disminuir estas infecciones en un 30%, con prácticas tan sencillas como el lavado de las manos".
Junto a los pacientes, el personal sanitario está también expuesto a sufrir un accidente a la hora de realizar estos trabajos tan cotidianos como abrir una vía para introducir un catéter.
Así, y según se desprende de los datos del estudio EPINETAC, durante los años 1998 y 2000, se produjeron unos 11.600 accidentes con un riesgo del 5% de contraer el virus del Sida; un 14% de contraer Hepatitis C y un 2,5% de ser infectado por el virus de la hepatitis B.
Entre los ponentes que participaron en esta jornada se encontraban enfermeros y médicos de los hospitales Virgen del Rocío y Valme de Sevilla; El Poniente de El Ejido (Almería); Universitario de Puerta del Mar en Cádiz, y Carlos Haya de Málaga