De acuerdo con las conclusiones de un estudio realizado por investigadores del Facultad de Medicina Sackler de Tel Aviv (Israel) y publicado en la revista Archives of Internal Medicine (2009;169(3):260-268), el tratamiento con estatinas se asocia con una reducción del riesgo de mortalidad a 4 o 5 años con independencia de diagnóstico previo de enfermedad cardiovascular (ECV).
En consecuencia, y además de los beneficios confirmados en la prevención secundaria CV –esto es, en pacientes ya diagnosticados de ECV–, la administración continua de estatinas resulta también eficaz en la prevención primaria, un efecto hasta el momento cuestionado por numerosos especialistas.
El estudio, llevado a cabo con la participación de cerca de 230 mil adultos –en torno a 94.000 con ECV diagnosticada– con una media de edad de 57,6 años, mostró que, en comparación con un tratamiento inferior al 10% del período de seguimiento, la administración continuada –más del 90% del tiempo del estudio– de estatinas se asocia con una reducción de, cuando menos, el 45% del riesgo de mortalidad por cualquier causa. Un beneficio, además, que resultó aún más significativo en aquellos pacientes con niveles elevados de colesterol LDL en el momento basal.