Noticias médicas

/ Publicado el 5 de diciembre de 2008

Demasiados “encuentros difíciles” en atención primaria

Las emociones del médico en la consulta

Los médicos de familia consideran que el 13,3% de sus encuentros con los pacientes les causan un malestar emocional grande, muy grande o extremo.

Fuente: Jano.es

Dr. Juan Ángel Bellón.

Los médicos de familia califican el 13,3% de sus consultas como “encuentros difíciles” (ED). Esa es la principal conclusión del REMEDIO, un estudio en el que se analizaron 11.684 encuentros médico-paciente para valorar los sentimientos y emociones de los facultativos cuando pasan consulta y de sus pacientes.

“Además de nuestras emociones se tuvo en cuenta la visión de los pacientes y los factores del entorno y la organización”, afirmó en el XXVIII Congreso de la SEMFYC el Dr. Juan Ángel Bellón, miembro de la Red de Investigación en Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (REDIAPP) y autor principal del estudio.

En concreto, se analizaron 3 aspectos: la cualidad e intensidad de la respuesta emocional de los médicos de familia en los ED, el grado de dificultad emocional del paciente en el ED y los factores asociados del paciente, médico y organización. En su realización participaron 45 médicos de familia de 8 centros de salud de Jaén y Málaga.

Después de cada consulta, el médico puntuó su malestar en una escala de 7 puntos, de 0 (ningún malestar) a 6 (malestar extremo). Se consideraba un ED para el médico cuando éste puntuaba 4 (malestar intenso), 5 (malestar muy intenso) o 6 (malestar extremo). “Cada día –explica el Dr. Bellón– los médicos valoraron sus encuentros y se seleccionó, de forma aleatoria, un ED entre los de mayor puntuación. Posteriormente se cumplimentaban los cuestionarios de emociones y pensamientos relacionados con el encuentro seleccionado. Una vez hecho esto, se intentaba concertar una cita con el paciente implicado”.

Malestar emocional

El 30,8% de los encuentros se puntuaron con un 0 (ningún malestar emocional) y el 13,3% como malestar emocional intenso, muy intenso o extremo (ED), este último superior para pacientes de sexo femenino (14,5%) que para varones (11,5%).

La proporción más alta de ED se produjo cuando médico y paciente fueron mujeres (16,5%) y la más baja cuando ambos eran varones (11%). “Aunque los resultados de este estudio no nos dicen por qué es más frecuente con pacientes mujeres, quizás pueda estar relacionado con que las féminas acuden más a consulta, sobre todo entre los 35 y 65 años. Es curioso que se agudice cuando coincide que el profesional y la paciente son mujeres, pero este estudio no nos facilita información sobre cómo influyen las diferencias de género”.

La mayor edad del paciente se relacionó con mayor percepción de ED por parte del médico de familia. En cuanto a las variables relacionadas con la organización, la hora de la consulta sólo fue significativa en el tramo de las 19.00 a las 20.30 horas respecto a la mayor percepción de ED y sólo en las pacientes mujeres; al igual que los jueves y viernes tuvieron menor percepción de ED. “Aunque tampoco tenemos una explicación objetiva para esto, de manera informal los médicos de familia coincidimos en que el horario de tarde es especialmente difícil, tanto porque la mayoría prefiere trabajar por la mañana como porque el perfil del paciente es distinto al de la mañana. En relación a los días de la semana, es frecuente que los lunes y martes sean los días que más cargadas tenemos las agendas y que estemos más desahogados a final de semana”. Sin embargo, el número de visitas que el MF tiene diariamente no se correlacionó con la percepción de ED.

Perspectiva de los pacientes

Pero el aspecto menos estudiado es la perspectiva del paciente, por lo que los autores del REMEDIO realizaron un subestudio en el que se analizaron los ED desde su punto de vista. De los 11.684 encuentros analizados, se realizaron 336 entrevistas a pacientes. De los encuentros percibidos como difíciles por los médicos, los pacientes puntuaron como 0 (ninguna dificultad emocional) casi el 50% (48,5%) y sólo lo percibieron como tales el 7,8%. “Hay un hecho incuestionable –afirma el Dr. Bellón–: la mayoría de los ED que son calificados como tales por el médico son percibidos como satisfactorios por el paciente. Cuando ambos creen que hay un problema, normalmente responde a una mala comunicación”.

Para este investigador, del estudio se pueden extraer 3 lecturas interesantes: el médico trata de “disimular” su malestar emocional con el paciente, consiguiéndolo en muchos casos; cuando no lo consigue, el paciente lo percibe fundamentalmente en forma de mala comunicación; y, por último, la intervención dirigida a evitar los ED, además de intentar modificar la percepción de malestar del médico, debería incluir la mejora de sus habilidades comunicativas”.

Arco iris emocional

En este estudio se ha descrito un arco iris emocional de los médicos de familia en los ED. De sus conclusiones se deduce que lo que produce malestar no es el evento estresante en sí mismo, sino cómo se percibe, lo que explica que los médicos más neuróticos o con problemas de ansiedad y aquellos con menos apoyo social encuentren más dificultad en los encuentros a igualdad de presión asistencial. Por el contrario, los profesionales más extrovertidos y sociables, con mayor apoyo afectivo y estabilidad emocional tendrían menos ED en la consulta. Estos factores internos fueron, por tanto, más predictivos del malestar emocional que aquellos relacionados con la propia organización.