Noticias médicas

/ Publicado el 10 de diciembre de 2013

Aparecen varias comportamientos juntos

Las conductas de riesgo en el cine

"Sabemos que los estudios que habían asociado el tabaquismo, el sexo y el consumo de alcohol en la pantalla con la vida real. No los habíamos estudiamos agrupados o su efecto".

Por Andrew M. Seaman

NUEVA YORK (Reuters Health) - Los personajes violentos de las películas a menudo adoptan otras conductas de riesgo en el sexo o con el alcohol, según un nuevo estudio. La combinación de esas conductas aparece por igual en películas aptas para mayores de 13 años con guía paterna (PG-13, por su sigla en inglés) y restringidas (R).

Los autores encontraron que el 90 por ciento de las películas más taquilleras en 25 años incluía al menos un personaje violento, que además tenía una o más conductas de riesgo adicionales en el 77 por ciento de los casos.

"Sabemos que los estudios que habían asociado el tabaquismo, el sexo y el consumo de alcohol en la pantalla con la vida real. No los habíamos estudiamos agrupados o su efecto", dijo la autora principal, Amy Bleakley, científica senior del Centro Annenberg de Políticas Públicas de University of Pennsylvania, Filadelfia.

Un estudio previo había sugerido que la cantidad de violencia en las películas había crecido en las últimas décadas. En el 2012, por ejemplo, una investigación demostró que las películas de James Bond contienen cada vez más violencia, pese a que conservan la calificación PG o PG-13 de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPAA, por su sigla en inglés).

La MPAA usa calificaciones "que diseñó un comité de padres que tiene en cuenta elementos como la violencia, el sexo, el lenguaje y el consumo de drogas", explica la entidad en su sitio de internet.

El equipo de Annenberg evaluó la violencia y las conductas de riesgo de 390 películas taquilleras entre 1985 y 2010, según publica Pediatrics. En 1985, la MPAA comenzó a usar la etiqueta PG-13, que es una advertencia para los padres sobre algunos contenidos de la película que serían inapropiados para menores de 13 años.

El 90 por ciento de las películas analizadas de esos 25 años incluía violencia. El contenido sexual también se mantuvo estable (82 por ciento de las películas) durante todo el período.

La proporción de películas que incluía consumo de alcohol se redujo del 90 por ciento en 1985 al 70 por ciento en 2010, mientras que el tabaquismo mostró la mayor reducción: del 68 por ciento de las películas de 1985 al 21 por ciento del 2010.

"El tabaquismo es único en su tipo porque hubo un cambio normativo y fumar dejó de ser socialmente aceptable en estos 20 años -explicó Bleakley-. Las películas lo reflejan".

De todos modos, un 77 por ciento de los personajes violentos adoptaba otras conductas de riesgo, principalmente en las relaciones sexuales y con el consumo de alcohol. Es más, el equipo no halló diferencia entre las películas PG-13 y R (una película restringida que exige que los menores de 17 años estén acompañados por los padres o un adulto).

"El mensaje es que el sistema de calificación de las películas no está ayudando a los padres a discernir entre qué películas deberían mirar sus hijos y cuáles no", dijo el doctor James Sargent de la Escuela Geisel de Medicina de Dartmouth y el Centro de Oncología Norris Cotton en Lebanon en New Hampshire.

Sargent, especialista en la influencia de los medios en la juventud, pero que no participó del estudio, consideró que la disminución del tabaquismo en las películas durante el estudio demuestra que la industria puede cambiar.

"Hay que recordar que una calificación PG-13 es una advertencia fuerte para los padres sobre el contenido de la película y contiene un descriptor con detalles específicos del motivo de esa calificación", escribió la vocera de la MPAA, Kate Bedingfield.

FUENTE: Pediatrics

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