Noticias médicas

Publicado el 20 de marzo de 2018

Pueden favorecer las conductas adictivas y de riesgo

Las bebidas energéticas no contrarrestan los efectos del alcohol

Estas bebidas se promocionan como productos que aumentan la capacidad física, la concentración y el estado de alerta, y que sirven para reducir los síntomas propios de la reseca tras la ingesta abundante de alcohol

Fuente: Nutrimedia

Las llamadas bebidas energéticas han disparado sus ventas en los últimos años y se han hecho un hueco en los hábitos de consumo de los más jóvenes. Dos de cada tres adolescentes y el 15% de los niños toman estos refrescos ricos en cafeína y azúcar. Estas bebidas se promocionan como productos que aumentan la capacidad física, la concentración y el estado de alerta, y que sirven para reducir los síntomas propios de la reseca tras la ingesta abundante de alcohol.

Aunque las autoridades sanitarias recomiendan que los adolescentes no consuman estas bebidas de forma habitual, y en todo caso nunca mezcladas con alcohol, el 12% de los adolescentes ingieren altas cantidades de forma sistemática y a menudo en combinación con bebidas alcohólicas. Detrás de este comportamiento está la creencia extendida de que las bebidas energéticas contrarrestan los efectos negativos del alcohol sobre la alerta y la coordinación. A continuación, se desmonta y analiza este mito, así como los posibles efectos nocivos de la mezcla de bebidas energéticas y alcohol, de los cuales los más jóvenes tienen poca conciencia.

Evaluación

Las bebidas energéticas combinadas al alcohol podrían favorecer las conductas de riesgo y la adicción al alcohol y otras sustancias

El mensaje evaluado se considera “probablemente falso” porque las pruebas científicas disponibles muestran que el consumo combinado de bebidas energéticas y alcohólicas podría no disminuir los efectos negativos del alcohol a nivel cognitivo (sedación, descoordinación motora, etc.). Esto es particularmente evidente cuando se llevan a cabo tareas complejas como, por ejemplo, conducir un coche.

Aunque las bebidas energéticas pueden elevar la percepción subjetiva de un mayor nivel de alerta, no parecen contrarrestar los efectos depresores del alcohol. Además, las bebidas energéticas combinadas al alcohol podrían favorecer las conductas de riesgo y la adicción al alcohol y otras sustancias.

Las bebidas energéticas, introducidas en Japón en la década de 1960 y en Europa un par de décadas después, son un tipo de refresco mal definido, que contiene cafeína, vitaminas, aminoácidos y otros compuestos. Los estudios que han explorado su uso apuntan al sabor y la búsqueda de un plus de energía como principales motivos, a la vez que identifican los mensajes publicitarios como el principal factor que influye en las decisiones de consumo y muestran la poca conciencia que tienen los jóvenes sobre los posibles efectos nocivos de estas bebidas.

Los estudios realizados sobre los efectos de estas bebidas muestran que podrían aumentar el riesgo de sufrir dolor de cabeza y de estómago, hiperactividad e insomnio, así como algunas conductas peligrosas: ingerir grandes cantidades de alcohol en poco tiempo, fumar y tomar sustancias adictivas como marihuana y anfetaminas. De todas formas, faltan estudios que evalúen el impacto sobre la salud a largo plazo.

Con todo, el principal motivo de preocupación es el consumo de bebidas energéticas en combinación con el alcohol. Las numerosas investigaciones que han estudiado los efectos de esta mezcla sobre la salud destacan un doble riesgo: por un lado, podrían aumentar las conductas adictivas y de riesgo; y, por otro, podrían no contrarrestar los efectos negativos a nivel cognitivo.

En cuanto al riesgo de lesiones, los resultados de la investigación indican que el alcohol parece favorecer el riesgo de accidentes y lesiones, tanto involuntarias como voluntarias. Sin embargo, por ahora se desconoce si el consumo combinado de bebidas energéticas y alcohólicas aumenta o no el riesgo de accidentes y lesiones.

Confianza en los resultados de la investigación

Los numerosos estudios disponibles sobre los efectos en la salud del consumo de bebidas energéticas y alcohólicas, juntas o por separado, dibujan un panorama de confianza en los resultados muy variable. En general, el grado de certidumbre es bajo o muy bajo, excepto para los riesgos de lesiones traumáticas relacionadas con el consumo de alcohol, que están mejor establecidos.
Algunos mensajes clave

A continuación, se resaltan algunos mensajes importantes reflejados en la evaluación (para más información, consultar el informe técnico completo):

  • Gran parte de las bebidas energéticas tienen un alto contenido de cafeína y azúcar.
     
  • Las autoridades sanitarias recomiendan evitar la mezcla de bebidas energéticas y alcohol.
     
  • Las autoridades sanitarias recomiendan que los niños no consuman bebidas energéticas y limitar su consumo en adolescentes.
     
  • Los jóvenes tienen poca conciencia de los efectos nocivos de las bebidas energéticas solas o en combinación con alcohol en su salud.
     
  • La publicidad es uno de los principales factores que influencia las decisiones sobre el consumo en la población joven

 


Referencias y recursos

Warnings issued over energy drinks: Pagina web (en inglés) del National Health Service británico en la que se discuten los riesgos del consumo de bebidas energéticas en combinación con alcohol.    

Energy” drinks report": Informe de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre las bebidas "energéticas".    

Begudes energètiques: Página de la Generalitat de Cataluña sobre las bebidas energéticas, sus efectos y las diferencias con las bebidas isotónicas. Contiene un video explicativo sobre sus características y riesgos.