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/ Publicado el 11 de enero de 2026

Revisión clínica

Lactobacillus rhamnosus GG: un probiótico con evidencia

Esta cepa es ampliamente investigada y reconocida como segura (GRAS) por la FDA. Lactobacillus rhamnosus GG tiene un papel importante como inmunomodulador, agente antimicrobiano y adyuvante del crecimiento y la proliferación celular.

Autor/a: Steele, C.

Fuente: Nutr. Med. J., 1 (3), 70-116. Lactobacillus rhamnosus GG: A Review of Clinical Use and Efficacy

Introducción

Los probióticos se definen como microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, confieren beneficios para la salud del huésped. Dentro de este campo, las especies de los géneros Lactobacillus han sido exhaustivamente investigadas.

Entre las cepas más estudiadas a nivel mundial se encuentra Lactobacillus rhamnosus GG (LGG), un probiótico cuya eficacia clínica ha sido objeto de numerosos ensayos clínicos aleatorizados (ECA).

Los beneficios atribuidos a LGG son multifacéticos y se derivan de sus características biológicas únicas, como su capacidad superior de colonización, su acción antimicrobiana y su habilidad para modular la respuesta inmune y promover la reparación de la barrera intestinal. Clínicamente, se ha demostrado su utilidad en el manejo de la diarrea asociada a antibióticos y a tratamientos oncológicos, la prevención de alergias y caries dentales, y la mejora de la respuesta a vacunas.

Fundamentos biológicos y mecanismos de acción de LGG

La eficacia de LGG no es un efecto genérico atribuible a todos los probióticos, sino el resultado de características biológicas específicas que determinan su interacción con el huésped y su entorno microbiano.

El éxito de cualquier suplementación probiótica depende de la capacidad de la cepa para colonizar y persistir en el tracto gastrointestinal (GI). LGG demuestra una adherencia superior a las glicoproteínas del moco intestinal en comparación con otras cepas de Lactobacillus. Esta capacidad se atribuye a una característica morfológica única: la presencia de pili, apéndices filamentosos codificados por el gen spaCBA.

No obstante, más allá de su presencia física, LGG ejerce efectos biológicos a través de la secreción de moléculas y la interacción de sus componentes celulares con el huésped. Proteínas secretadas, como la HM0539, pueden suprimir vías proinflamatorias clave, como TLR4/MyD88/NFкB en el tejido del colon. Por otro lado, componentes de su pared celular, como el ácido lipoteicoico (LTA), pueden activar la vía NF-кB a través de los receptores TLR2/6. Además, LGG produce las proteínas solubles Msp1 y Msp2, que desempeñan un papel central en la homeostasis celular. Finalmente, la evidencia in vitro demuestra la capacidad de LGG para inhibir el crecimiento y la adhesión de múltiples patógenos, incluyendo especies de Salmonella, Shigella, Escherichia coli y Streptococcus.

Evidencia clínica

Prevención de la diarrea asociada a antibióticos (DAA): Un metanálisis de 12 ECA demostró que LGG reduce significativamente el riesgo de DAA del 22,4 % al 12,3 % (riesgo relativo [RR] = 0,49). Otro análisis comparativo posiciona a LGG como una de las cepas más efectivas para esta indicación.

Diarrea por rotavirus: En niños, dosis altas y el inicio temprano del tratamiento reducen la duración y la frecuencia de los episodios diarreicos.

Síndrome del intestino irritable en adultos: Un estudio comparativo con la dieta baja en FODMAP encontró que LGG fue igualmente eficaz para mejorar la gravedad de los síntomas, especialmente en pacientes con SII con predominio de diarrea (SII-D) y subtipo mixto (SII-A).

Diarrea por quimioterapia: Un ECA en pacientes con cáncer colorrectal demostró que la administración de LGG fue superior a un suplemento de fibra para reducir la incidencia de diarrea grado 3-4 (22 % vs 37 %, p=0,027) y las hospitalizaciones por toxicidad intestinal (8 % vs 22 %, p=0,021).

Erradicación de H. pylori: La suplementación con LGG durante el tratamiento de erradicación de H. pylori reduce significativamente los efectos secundarios, como diarrea, náuseas y alteración del gusto, lo que resulta en una mayor tolerabilidad general del tratamiento (p=0,04).

Resistencia a la insulina y diabetes: La evidencia sugiere un posible rol preventivo. Un estudio en adultos sanos encontró que la suplementación con LGG durante 90 días ayudó a mantener estables los niveles de HbA1c, mientras que en el grupo placebo aumentaron (p=0,005). En diabetes gestacional, una fórmula que combinaba LGG y B. lactis, junto con asesoramiento dietético, redujo el riesgo de glucosa elevada en mujeres embarazadas.

Prevención de las alergias: Un estudio de seguimiento de niños prematuros encontró que aquellos que recibieron LGG durante el período perinatal tenían una prevalencia reducida de enfermedades alérgicas a los 2 años (OR 0,62).

Alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV): Un metanálisis concluyó que la suplementación con LGG en niños con APLV promueve la adquisición de tolerancia al alérgeno y mejora los síntomas gastrointestinales asociados.

Infecciones del tracto respiratorio (ITR) en niños: Un metanálisis encontró que LGG puede reducir la duración de las ITR en niños que asisten a guarderías. Además, puede disminuir la incidencia en poblaciones de alto riesgo, como niños prematuros y hospitalizados.

Caries dentales: Un único ECA proporciona evidencia prometedora. Niños de 1 a 6 años que consumieron leche suplementada con LGG durante 7 meses mostraron un riesgo significativamente reducido de desarrollar caries (OR 0,56) en comparación con el grupo de control.

Perfil de seguridad y consideraciones para la práctica clínica

LGG cuenta con el estatus de "Generalmente Reconocido como Seguro" (GRAS, por sus siglas en inglés) otorgado por la FDA de Estados Unidos.

Sin embargo, hay ciertas poblaciones con las cuales se debe tener precaución o evitar su uso:

Pacientes inmunocomprometidos.

Pacientes con enfermedades críticas.

Individuos con cardiopatía estructural preexistente.

Pacientes portadores de un catéter venoso central.

Aunque los estudios revisados consideran que LGG es seguro durante el embarazo y la lactancia, se recomienda la consulta con un médico antes de iniciar la suplementación. En cuanto a las interacciones farmacológicas, se mencionan advertencias menores con fármacos antidiabéticos (por un potencial efecto hipoglucemiante) y con antibióticos (que pueden reducir la eficacia del probiótico).

La respuesta a la suplementación con probióticos puede variar significativamente entre individuos. Estas diferencias probablemente se deban a la composición única de la microbiota basal de cada persona, que puede facilitar o impedir la colonización y la función del probiótico administrado.

Conclusiones

Lactobacillus rhamnosus GG es una de las cepas probióticas más documentadas y su eficacia clínica está respaldada por mecanismos biológicos bien definidos. Sus características únicas, especialmente la presencia de pili, que le confieren una adherencia superior al epitelio intestinal, sustentan su capacidad para modular la microbiota, interactuar con el sistema inmunitario y proteger la barrera intestinal.

En el marco de la diarrea asociada a antibióticos, se considera que para la prevención es altamente eficaz. En la diarrea por rotavirus reduce la duración y la gravedad. Para la prevención de alergias y caries, la evidencia es positiva.

Por otro lado, hay evidencia moderada y prometedora para el SII (especialmente pediátrico y subtipo D/A en adultos), para el manejo de los efectos secundarios en quimioterapia y en el marco de la alergia a la proteína de leche de vaca.