En este trabajo, publicado en el “Journal of Rheumatology”, participaron 88 mujeres posmenopáusicas con artritis reumatoide, de entre 45 y 65 años, que recibieron calcio (500mg) y vitamina D3 (400 UI) solos o en combinación con THS (2 mg de estradiol micronizado y 1 mg de acetato de noretisterona) durante dos años. Evaluaron la actividad de la patología, la calidad de vida y la DMO a los 12 y 24 meses.
El 65% de las pacientes del grupo THS respondieron al tratamiento frente al 40% en el grupo control. Esta respuesta estaba definida mediante el Disease Activity Score 28 (DAS 28), que mostró una disminución significativa de la patología en el grupo THS. Este mismo grupo presentó un mejor control de la inflamación, evaluado a través del índice de sedimentación de eritrocitos, y un aumento de los niveles de hemoglobina.
Además, las pacientes que recibieron THS mostraron incrementos significativos de la DMO en el antebrazo (+3,6%), cadera total (+4,0%) y columna lumbar (+7,1%), mientras que en las pacientes control se dio una disminución de la DMO en esas zonas (-2,4%, -0,6% y –0,8%, respectivamente). Finalmente, el grupo THS evidenció una progresión más lenta de la destrucción articular determinada radiográficamente entre la situación basal y el seguimiento a uno y dos años.
Webs Relacionadas
Journal of Rheumatology
http://www.jrheum.com/
Göteborgs Universitet
http://www.gu.se/