En pacientes infectados por el VIH, la terapia antirretroviral altamente activa (HAART, en sus siglas en inglés) estructurada en periodos intermitentes no ofrece ventajas sobre el tratamiento continuado, según un estudio desarrollado en los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses.
En este trabajo se aleatorizaron 52 pacientes para recibir tratamiento altamente activo continuo o siete ciclos intermitentes durante cuatro semanas. En su artículo, publicado en el “Journal of Infectious Diseases”, los autores señalan que planeaban incluir 90 pacientes, pero que decidieron no prolongar el reclutamiento porque en el grupo de tratamiento intermitente aparecieron resistencias a los fármacos, un hecho que no ocurrió entre los pacientes que recibieron tratamiento continuado.
Además, tras 48 semanas de seguimiento, no se observaron diferencias significativas entre ambos grupos de estudio en el recuento de linfocitos CD4 y CD8, ni en los niveles lipídicos, de enzimas hepáticas o de la proteína C reactiva. Los autores concluyen que “la terapia antirretroviral altamente activa administrada en periodos intermitentes no resulta en una disminución de la toxicidad asociada, ni en una mejora de los parámetros inmunológicos”.
Webs Relacionadas
National Institutes of Health
http://www.nih.gov/
Journal of Infectious Diseases
http://www.journals.uchicago.edu/
Publicado el 10 de agosto de 2003
SIDA
La terapia antirretroviral intermitente en ciclos largos no es más beneficiosa que el tratamiento continuado
Al contrario que el continuado, el tratamiento intermitente provoca la aparición de resistencias a los antirretrovirales, según un estudio norteamericano
En pacientes infectados por el VIH, la terapia antirretroviral altamente activa (HAART, en sus siglas en inglés) estructurada en periodos intermitentes no ofrece ventajas sobre el tratamiento continuado, según un estudio desarrollado en los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses.
En este trabajo se aleatorizaron 52 pacientes para recibir tratamiento altamente activo continuo o siete ciclos intermitentes durante cuatro semanas. En su artículo, publicado en el “Journal of Infectious Diseases”, los autores señalan que planeaban incluir 90 pacientes, pero que decidieron no prolongar el reclutamiento porque en el grupo de tratamiento intermitente aparecieron resistencias a los fármacos, un hecho que no ocurrió entre los pacientes que recibieron tratamiento continuado.
Además, tras 48 semanas de seguimiento, no se observaron diferencias significativas entre ambos grupos de estudio en el recuento de linfocitos CD4 y CD8, ni en los niveles lipídicos, de enzimas hepáticas o de la proteína C reactiva. Los autores concluyen que “la terapia antirretroviral altamente activa administrada en periodos intermitentes no resulta en una disminución de la toxicidad asociada, ni en una mejora de los parámetros inmunológicos”.
Webs Relacionadas
National Institutes of Health
http://www.nih.gov/
Journal of Infectious Diseases
http://www.journals.uchicago.edu/