Ahora, un pequeño estudio muestra que aporta beneficios, aunque "modestos", según los autres, a pacientes con leucemia mieloide aguda (LMA), aunque su papel como posible tratamiento de la enfermedad es incierto.
El estudio incluyó a 20 pacientes con LMA que no eran candidatos a quimioterapia intensiva ni a trasplante de médula ósea, y que no habían respondido bien a la quimioterapia convencional.
Los resultados, publicados en "Blood", muestran que 7 pacientes abandonaron el tratamiento en el primer mes debido a la progresión de la enfermedad, a efectos adversos del fármaco o a motivos personales. De los 13 pacientes restantes, 4 experimentaron una respuesta parcial a la talidomida y un quinto mostró alguna mejoría en relación con los niveles de ciertas células sanguíneas.