La sepsis es un síndrome complejo, difícil de definir, de diagnosticar y de tratar. Puede dar lugar a un rango amplio de situaciones clínicas provocadas por una respuesta sistémica arrolladora del organismo a una infección o derivar en una sepsis grave que en muchos casos puede llevar a la muerte.
Precisamente para concienciar a la sociedad sobre la importancia de este proceso, Lilly celebró recientemente en Madrid una Sesión Informativa para Periodistas sobre Sepsis Grave. En este encuentro informativo participaron Javier Ellena, director general de Lilly; Teresa Huete, gerente de Investigación de la compañía; y el Dr. José Ángel Lorente, médico intensivista del Hospital Universitario de Getafe (Madrid).
La importancia epidemiológica y clínica de la sepsis -explicó el Dr. Lorente- se entiende al considerar que es el contexto más frecuente en el cual fallecen en el hospital los pacientes con infección. Se asocia, además, con una gran mortalidad que va del 50% al 80%. Comparativamente, mueren más personas de sepsis que de cáncer de mama o de colon y aproximadamente el mismo número de personas que de infarto de miocardio (sólo en EE.UU., 225.000 fallecimientos anuales). Sin embargo, esta patología sigue siendo una gran desconocida .
Javier Ellena coincidió con esta apreciación: En la sociedad sigue existiendo una gran confusión en torno a la sepsis y es por ello por lo que desde nuestra compañía creemos que es necesario enriquecer el abanico de conocimientos básicos que los ciudadanos tienen de una patología tan devastadora .
Hoy por hoy, la sepsis es la 13 causa principal de muerte en los EE.UU. y la primera en las UCI no coronarias y ello pese a que el número preciso de fallecimientos que provoca es difícil de estimar, ya que al tratarse de un síndrome progresivo, de difícil diagnóstico y síntomas complejos, a menudo se achaca el fallecimiento a alguna de las co morbilidades del paciente, en lugar de a la sepsis subyacente.
Según explicó el Dr. Lorente, los datos indican que la incidencia anual de la sepsis grave es aproximadamente de 3 casos por 1.000 habitantes y que cada año se producen alrededor de 18 millones de casos en todo el mundo.Además, es un desafío en crecimiento ya que se prevé que el número de casos crecerá un 1,5% anual, añadiendo una carga enorme sobre el personal y los recursos sanitarios. De hecho, en los últimos 40 años la prevalencia de muerte debida a esta causa se ha multiplicado por 10 en los países occidentales .
Este incremento se debe principalmente al número cada vez más elevado de personas vulnerables: envejecimiento de la población; mayor uso de tecnología de mantenimiento artificial de la vida; más pacientes inmunocomprometidos; procedimientos y técnicas más invasivas; y mayor importancia de las infecciones adquiridas en la comunidad y nosocomiales y de la resistencia a los antibióticos. La sepsis grave -concluyó el Dr. Lorente- es un problema clínico de extraordinaria importancia. Por todo ello es necesario realizar esfuerzos para definir estrategias terapéuticas precoces dirigidas al control de la respuesta inflamatoria que permitan disminuir la mortalidad de esta condición .
En este sentido, especialistas en cuidados intensivos de todo el mundo reclamaron el pasado mes de octubre en Barcelona una acción concertada para reducir el número de muertes provocadas por la sepsis. La Declaración de Barcelona insta a adoptar un plan de acción para reducir su mortalidad un 25% en los próximos 5 años.
Los especialistas en medicina intensiva coinciden en afirmar que existen oportunidades específicas para mejorar el manejo de este síndrome: identificando a los pacientes de forma más precoz a través del uso de definiciones globalmente aceptadas, utilizando la medicación más apropiada y adoptando normas protocolizadas de cuidados. Existe también una esperanza en la introducción de nuevas terapias.
Al menos 20 compuestos se han estudiado para el tratamiento de la sepsis, pero sólo uno ha sido aprobado como terapia efectiva y segura. La drotrecogina alfa activada es una versión recombinante de la proteína C activada humana y, según los datos de varios ensayos, puede ayudar a equilibrar o moderar muchas de las deficiencias que hay detrás de este síndrome, reduciendo su enorme mortalidad.
Webs Relacionadas
Surviving Sepsis
http://www.survivingsepsis.org/
Lilly
http://www.lilly.es/