Aquellas personas que presentan lesiones en la sustancia blanca tienen un mayor riesgo de padecer un ictus según un reciente estudio publicado en el último número de JAMA.
En concreto, el equipo del Dr. Tien Yin Wong, del Departamento de Oftalmología de la Universidad de Wisconsin (EE.UU.), encontró que el riesgo de ictus también crece cuando los pacientes tiene retinopatía y que este es aún mayor cuando el paciente reúne ambas condiciones.
Los datos actuales evidencian que aquellas personas asintomáticas con lesiones de la sustancia blanca parecen tener un mayor riesgo de ictus, independientemente de otros factores de riesgo. Adicionalmente, el riesgo de ictus asociado a esta alteración cerebral se eleva sustancialmente en presencia de retinopatía .
Según varios estudios previos entre un 27% y un 87% de las personas mayores de 65 años o mayores presentan estas alteraciones de la sustancia blanca.
Los investigadores sospechan que estas lesiones podrían producirse por la existencia de una enfermedad cerebrovascular en los vasos y arteriolas que riegan el cerebro, pudiendo provocar isquemia. Las arteriolas también envían la sangre a los ojos y los cambios que se producen en ambos ojos y en el cerebro podrían ofrecer una imagen más completa de lo que ocurre como resultado de una enfermedad cerebrovascular.
Durante el estudio, el equipo del Dr. Wong realizó resonancias magnéticas a 1.684 pacientes de entre 51 y 72 años, en buen estado de salud, para determinar si presentaban la lesiones cerebrales mencionadas. A los pacientes también se les realizaron pruebas para determinar si presentaban retinopatía. Tras estas pruebas iniciales, los investigadores realizaron un seguimiento de los pacientes durante 5 años para determinar posibles ictus. Así, hallaron en los participantes del estudio un 11% de lesiones cerebrales y un 9% de retinopatía.
Las personas con retinopatía presentaron un mayor riesgo de padecer estas lesions de la sustancia blanca que aquellos sin retinopatía (22.9% versus 9.9%). La incidencia acumulada de ictus fue mayor en personas con lesiones cerebrales (6.8% vs 1.4%); y en personas con retinopatía (8.0% vs 1.4%). Los pacientes que presentaron ambas condiciones tuvieron una incidencia de ictus significativamente mayor que aquellos sin lesiones de la sustancia blanca o retinopatía (20.0% vs 1.4%).