Objetivo
Estudiar los efectos de la resucitación peritoneal en el shock hemorrágico
Material y métodos
Ratas macho Sprague-Dawley fueron exanguinadas al 50% de su presión arterial media de base y resucitadas con la sangre extraída más 2 volúmenes equivalentes de solución salina. Los grupos fueron:
1) simulacro;
2) shock hemorrágico + resucitación convencional y
3) shock hemorrágico + resucitación convencional + resucitación peritoneal con solución de dextrosa hiperosmolar (Delflex 2.5%).
Los grupos 1 y 2 tuvieron solución salina normal para la resucitación peritoneal. Se utilizó videomicroscopía en vivo y velocimetría Doppler para investigar el flujo sanguíneo microvascular ileal terminal. La función celular endotelial fue evaluada mediante el vasodilatador acetilcolina endotelio dependiente.
Resultados
A pesar de restaurar la frecuencia cardíaca y la tensión arterial media a valores de base, los animales con resucitación convencional desarrollaron una vasoconstricción intestinal progresiva e hipoperfusión tisular en comparación con el flujo de base.
La resucitación peritoneal induce una vasodilatación inmediata y substanciosa en comparación con la línea de base y un incremento marcado en el flujo intestinal promedio durante todo el período post-resucitación (2 horas). La función dilatadora dependiente del endotelio fue preservada con la resucitación peritoneal.
Conclusiones
A pesar de la restauración de la presión arterial media con sangre y solución salina, la vasoconstricción progresiva y el flujo intestinal comprometido se presentan después de la reanimación convencional por shock hemorrágico.
La resucitación peritoneal hiperosmolar durante la reanimación convencional mantiene el flujo sanguíneo intestinal y la función endotelial. Se piensa que ello se debe a un efecto directo de las soluciones hiperosmolares sobre los microvasos viscerales. La adición de la resucitación peritoneal al protocolo de resucitación convencional previene la isquemia esplácnica que inicia la inflamación sistémica.
Artículo comentado por el Dr. Rodolfo Altrudi, editor resonsable de IntraMed en la especialidad de Cirugía General.