La práctica de una apendicectomía profiláctica, que significa aceptar someterse a la extirpación de un órgano sano para acceder a un destino militar, tiene como único propósito evitar una futura y eventual apendicitis aguda. Este acto médico adquiere características filosóficas, científicas, éticas y legales con muy pocos antecedentes en la práctica médica moderna, por lo que se justifica su análisis, que es realizado en el trabajo.
No se ha encontrado en la bibliografía consultada, trabajo alguno que justifique la realización de una intervención quirúrgica en una persona sana, para extirpar un órgano sano del tubo digestivo, con el fin de evitar un eventual riesgo futuro.
No existen evidencias científicas que avalen la realización del procedimiento.
Desde la perspectiva de la bioética, la ejecución del procedimiento viola los principios de no maleficencia, de beneficencia y de autonomía, por lo cual no puede ser éticamente aceptado.
Tanto la prescripción como la aplicación del procedimiento no se ajustan a lo que establece la Ley del Ejercicio de la Medicina 17.132/67 vigente.
La presidencia de la Asociación Médica Argentina requirió a uno de nosotros (G.A.) su opinión sobre la realización de la apendicectomía "profiláctica" al personal militar que es destinado a prestar servicios en las bases antárticas. Estudiado el problema, sobre la base de la respuesta enviada en su oportunidad - noviembre de 2000 - desarrollamos el presente trabajo.