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/ Publicado el 2 de diciembre de 2025

Cambio de paradigma

La OMS publica su primera guía clínica sobre el uso de GLP-1 para la obesidad

Por primera vez, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emite recomendaciones formales sobre el tratamiento farmacológico de la obesidad en adultos, reconociéndola como una enfermedad crónica compleja.

El 1 de diciembre de 2025, la OMS publicó su primera guía sobre el uso de agonistas del receptor de GLP-1 y agonistas duales GIP/GLP-1 para el tratamiento de la obesidad en adultos. Este documento llega en un momento en el que la obesidad afecta a más de mil millones de personas a nivel mundial y se proyecta que los costos asociados alcancen los 3 billones de dólares anuales para 2030.

Históricamente, la respuesta global ha estado fragmentada, tratando a menudo la obesidad como un problema de estilo de vida. Esta nueva guía consolida la visión de la obesidad como una enfermedad crónica, progresiva y recidivante. La disponibilidad de terapias basadas en incretinas (originalmente para diabetes tipo 2) ha transformado el panorama terapéutico, demostrando reducciones de peso del 5 al 16 % y beneficios metabólicos significativos.

La guía, desarrollada bajo la metodología GRADE, se centra en adultos (>19 años) con un IMC mayor de 30 kg/m2 y busca apoyar la inclusión segura y equitativa de estos fármacos en los sistemas de salud.

Puntos clave de la guía

La guía establece dos recomendaciones condicionales y dos declaraciones de buena práctica clínica.

  • Se sugiere el uso de agonistas del receptor de GLP-1 o agonistas duales GIP/GLP-1 como tratamiento a largo plazo para la obesidad en adultos

Los fármacos evaluados fueron liraglutida, semaglutida y tirzepatida. La población objetivo son los adultos con obesidad. La recomendación actual no incluye explícitamente a personas con sobrepeso (IMC 27-30) con comorbilidades, aunque los ensayos clínicos a menudo sí los incluían.

La definición de "largo plazo" se refiere al uso continuo por 6 meses o más. La evidencia sugiere que la obesidad requiere manejo crónico, similar a otras enfermedades no transmisibles.

El grado de la recomendación es condicional (Evidencia de la certeza moderada). ¿Por qué? A pesar de los beneficios claros en pérdida de peso y perfil metabólico, el panel consideró los costos elevados, la incertidumbre sobre la seguridad a muy largo plazo (>2 años) y las implicaciones de equidad en los sistemas con recursos limitados.

  • Recomendación sobre la Terapia Conductual Intensiva (IBT)

Se sugiere que, en adultos que reciben estas terapias, se puedan proporcionar terapias conductuales intensivas como cointervenciones, dentro de un algoritmo clínico multimodal. La IBT implica establecimiento de metas, restricción calórica, asesoramiento frecuente (semanal) y evaluación periódica.

El grado de la recomendación es condicional (Evidencia de certeza baja). La combinación de fármacos con IBT amplifica los resultados de salud, aunque la viabilidad de implementar IBT varía según el contexto del sistema de salud.

Declaraciones de buena práctica y consideraciones

La obesidad requiere atención de por vida, comenzando con el diagnóstico temprano y el acceso a programas de atención integral. Todos los pacientes deben recibir asesoramiento sobre cambios de comportamiento y estilo de vida (dieta saludable y actividad física) como primer paso ineludible, incluso antes o durante la prescripción farmacológica. El fármaco no reemplaza la necesidad de modificaciones en el estilo de vida.

Para el médico prescriptor, la guía destaca varios aspectos prácticos:

  • Los efectos Adversos más comunes son gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea), afectando hasta al 50 % de los pacientes, aunque suelen ser transitorios. Se mencionan eventos menos comunes bajo investigación, como enfermedades biliares y pancreatitis. Respecto a la neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NAION) y el cáncer de tiroides, la evidencia actual es discordante o está bajo investigación.
  • La OMS nota que los datos sobre la discontinuación son limitados. No existe aún un protocolo claro para la retirada del fármaco sin riesgo de recuperación de peso (rebound), lo que refuerza la visión del tratamiento a largo plazo.
  • Aunque los beneficios clínicos son claros, la costo-efectividad varía enormemente según el precio local y el sistema de salud. La OMS advierte que la introducción de estas terapias sin estrategias de precios justos podría exacerbar las inequidades en salud.

Reconociendo que la demanda actual supera la capacidad de producción y los presupuestos de salud, la OMS ya está trabajando en la siguiente fase de la guía para 2026. El objetivo será definir criterios de estratificación de riesgo para identificar qué subgrupos de pacientes con obesidad se beneficiarían más del tratamiento farmacológico inmediato.

Esta guía valida el uso de agonistas GLP-1 y duales como herramientas esenciales en el arsenal terapéutico moderno, pero enfatiza que no son una "solución mágica" aislada. Deben integrarse en modelos de atención crónica que incluyan intervención conductual, monitoreo continuo y un enfoque centrado en la persona, libre de estigmatización.