Desde su creación en 1948, la agenda de preocupaciones de la Organización Mundial de la Salud ha ido cambiando acorde con los tiempos. Estos son, a grandes rasgos, los grandes problemas en los que centra su atención el organismo sanitario de Naciones Unidas con sede en Ginebra.
Infecciones
El último brote de gripe A/H1N1 ha puesto de manifiesto la preocupación de la OMS por controlar la aparición de epidemias infecciosas de origen animal, capaces de traspasar fronteras rápidamente. Aunque su actuación ante la crisis ha sido criticada desde algunos estamentos por considerarla excesivamente alarmista, muchos gobiernos han alabado la rápida respuesta de la institución para frenar la propagación de los casos sin imponer restricciones de viajes que habrían perjudicado seriamente a sus economías. Las lecciones aprendidas durante los brotes de neumonía asiática (más conocida como SRAS) y, más recientemente de la gripe aviar, han servido de ayuda para la nueva amenaza.
Sida, tuberculosis y malaria
Prevención, concienciación, vacuna, preservativos... La OMS no olvida los estragos del virus del VIH, ni en países occidentales ni en las regiones menos desarrolladas, y repite con ahínco sus mensajes para frenar los contagios. A sus recetas más tradicionales se ha unido en el último año la circuncisión, que se confirma como un método capaz de reducir el riesgo de infección.
La malaria es, junto al sida y la tuberculosis, la patología más frecuente en África; el 40% de la población mundial se encuentra amenazada por el parásito en 107 países. Cada año se producen entre 350 y 500 millones de casos y más un millón de decesos; sobre todo en niños menores de cinco años. El acceso a las mosquiteras impregnadas con insecticida y al tratamiento a base de artemisina que recomienda la OMS, son dos medidas baratas que podrían revertir la situación si llegasen allí donde más falta hacen.
Respecto a la tuberculosis, la OMS no le quita ojo al aumento de las cepas resistentes a los tratamientos, que ya representan la mitad de los nuevos casos cada año. Esta infección pulmonar se cobra anualmente 1,7 millones de vidas en todo el mundo; muchas de ellas en India y China, los países con mayor número de casos.
Mortalidad materno-infantil
Es uno de los caballos de batalla del organismo sanitario de Naciones Unidas. Y es que más de medio millón de mujeres mueren cada año en el mundo por complicaciones derivadas del parto y el embarazo, fundamentalmente en el África subsahariana, pero también en Asia y América Latina. Según la OMS, las principales causas de defunción materna son las hemorragias, infecciones, abortos realizados en malas condiciones (68.000 por año), hipertensión y obstrucción del trabajo de parto.
Niños con malnutrición
Respecto a los niños, la mortalidad en menores de cinco años se redujo de los 12,5 a los siete millones entre 1990 y 2005; aunque la cifra sigue lejos de conseguir uno de los objetivos del milenio, que pretende reducirla en dos terceras partes para el año 2015. La OMS calcula que un 37% de las muertes infantiles se producen durante el primer mes de vida y, de esos fallecimientos, la mayoría sucede en la primera semana tras el parto. Además, las causas de estos decesos, como la malnutrición o las diarreas, son fácilmente prevenibles con un poco de esfuerzo para implantar las medidas sanitarias adecuadas.
Polio
A pesar de los esfuerzos y las intensas campañas de vacunación llevadas a cabo en todo el mundo por la OMS, la polio sigue siendo endémica en cuatro países: Afganistán, Nigeria, La India y Pakistán. La progresiva erradicación de la poliomielitis en otras regiones donde el poliovirus estaba aún presente a principios de los años 90 ha permitido sin embargo reducir el número de casos de más de 300.000 por aquella década a unos 1.600 en la actualidad.
Falta personal sanitario
Ha sido una de las peticiones más constantes de la Organización en los últimos años. La falta de efectivos sanitarios, sobre todo en las regiones más pobres del planeta, pone en peligro la lucha contra el sida, el objetivo de reducir la mortalidad infantil y otros de los llamados Objetivos del Milenio.
Salud mental
Se calcula que el 40% de los países carece de cualquier tipo de atención médica en el campo de las patologías mentales; ello pese a que, según un estudio realizado en 181 países, éstas representan actualmente el 11% de la totalidad de las enfermedades en el mundo. Las cinco patologías mentales particularmente incapacitantes para quienes las padecen son la depresión, la esquizofrenia, el alcoholismo, los trastornos bipolares y los trastornos obsesivos compulsivos.
Accidentes de tráfico
Aunque parezca un problema tangencial a la salud, la OMS no deja de recordar que se pierden cada año 1,2 millones de vidas todo el mundo por culpa de los accidentes que tienen lugar en las vías de tránsito. A esta cuestión dedicó el Día Mundial de la Salud en el año 2004, cuando aún estaba al frente del organismo el surcoreano Lee Jong-wook.
OMS, PRÍNCIPE DE ASTURIAS DE COOPERACIÓN
Seis décadas combatiendo la enfermedad
CRISTINA DE MARTOS
Superando a rivales como la Organización Internacional del Trabajo o la Corte Penal Internacional, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recibido el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2009. Con el objetivo de "que todas las gentes alcancen el máximo nivel de salud", la OMS lleva 61 años luchando contra la enfermedad y promocionando hábitos saludables.
Margaret Chan, séptima directora general de la OMS, gobierna desde 2006 esta agencia de Naciones Unidas de la que forman parte 193 países. El organismo vio la luz el 7 de abril de 1948 como sucesor de la Organización de la Salud de la Liga de Naciones, fecha en la que se celebra el día mundial de la salud.
Desde entonces, ha caminado bajo la batuta de dos americanos, el canadiense Brock Chisholm (1948-1953) y el brasileño Marcolino Gómez Candau (1953-1973), dos europeos, Halfdan Mahler (1973-1988) y Gro Harlem Brundtland (primera mujer que ocupó el cargo, entre 1998-2003), y dos asiáticos, Hiroshi Nakajima (1988-1998) y Lee Jong-wook, que falleció repentinamente a mitad de mandato. En la elección de su sustituto, que finalmente recayó sobre Chan, competía la ex ministra de Sanidad y actual ministra de Economía Elena Salgado.
Durante sus seis décadas de historia, la OMS ha concentrado sus esfuerzos en prevenir y luchar contra la enfermedad. Además de su papel como vigilante de la salud pública, registrando y controlando los brotes epidémicos que han azotado al globo en este tiempo (SRAS, VIH/SIDA, gripe, malaria) también ha liderado diversas campañas contra patologías como la viruela, cuya erradicación anunció en 1979, el sarampión o la polio, desarrolla programas de investigación y de promoción de hábitos sanos, etc.
Como parte de su compromiso y de su misión, cada año la Organización Mundial de la Salud hace público su Informe Anual en el que, desde 1995, se centra en un tema especialmente relevante para la salud mundial (atención primaria, trabajadores sanitarios, seguridad…). La única enfermedad que ha protagonizado uno de estos informes ha sido el sida (2004). El documento tenía la intención de frenar el vertiginoso ritmo de contagios y muertes que provocaba el virus, uno de los principales quebraderos de cabeza de la OMS.
Desde su cuartel general en Ginebra (Suiza), donde cada mes de mayo se reúne la Asamblea General, la OMS coordina sus oficinas regionales, situadas en África, America, Sudeste asiático, Europa, Mediterráneo y Pacífico Occidental. También colabora con iniciativas privadas como la Iniciativa Internacional por la Vacuna del Sida o la Fundación Bill y Melinda Gates, que recibió este mismo galardón en 2006.
Publicado el 26 de mayo de 2009
Seis décadas combatiendo la enfermedad
La OMS, premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional
Es el organismo sanitario de Naciones Unidas con sede en Ginebra.
Fuente: El Mundo, España
Lleva un mes ocupando las portadas de todos los periódicos por su respuesta a la nueva gripe A/H1N1 que surgió en México. Pero hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS) salta a los titulares por otro motivo mucho más agradable: ha recibido el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, dotado con 50.000 euros.
Al galardón, que se concede "a la persona, institución, grupo de personas o de instituciones cuya labor haya contribuido de forma ejemplar y relevante al mutuo conocimiento, al progreso o a la fraternidad entre los pueblos", obtaban 26 candidaturas procedentes de Alemania, Australia, Austria, Ecuador, Estados Unidos, India, Italia, Luxemburgo, México, Portugal, Suecia y España. El Organismo sanitario se ha impuesto a la Organización Internacional del Trabajo, a la Corte Penal Internacional, a la Fundación Rita Levi-Montalcini y a la misión espacial Hubble, entre otros propuestos.
El de Cooperación Internacional es el segundo de los ocho galardones internacionales que concede la Fundación Príncipe de Asturias en su XXIX edición, tras el de las Artes que recibió el arquitecto Norman Foster.
Se trata del segundo año consecutivo en que este Premio se centra en temas sanitarios. Si el pasado año fueron los proyectos que luchan contra la malaria los que se alzaron con el galardón, en esta ocasión ha sido la lucha global contra todas las enfermedades que realiza la OMS la que ha merecido este honor.
El jurado ha estado integardo por por María Jesús Álvarez; Enrique Barón; José María Bergareche; Alicia Castro Masaveu; Consuelo Crespo; Manuel Díaz Ron; Ángeles Espinosa; Jorge de Esteban; Enrique Fernández-Miranda; María Jesús Figa López-Palop; Severino García Vigón; Antonio Garrigues Walker; Isabel Gómez-Acebo; Laura González; Gloria Lomana; Luis Lada; Ricardo Martí Fluxá; José María Martín Patino; Luis Javier Navarro Vigil; Manuel Olivencia; Marcelino Oreja Aguirre; Yago Pico de Coaña; Francisco Pinto Balsemo; Luis Ruiz de Gopegui; Nicolás Sartorius; Gustavo Suárez Pertierra y Teodoro López-Cuesta.
OMS, PRÍNCIPE DE ASTURIAS DE COOPERACIÓN
Una agenda cargada de problemas
Reducir la mortalidad infantil y erradicar enfermedades, entre los objetivos de la OMS.
Desde su creación en 1948, la agenda de preocupaciones de la Organización Mundial de la Salud ha ido cambiando acorde con los tiempos. Estos son, a grandes rasgos, los grandes problemas en los que centra su atención el organismo sanitario de Naciones Unidas con sede en Ginebra.
Infecciones
El último brote de gripe A/H1N1 ha puesto de manifiesto la preocupación de la OMS por controlar la aparición de epidemias infecciosas de origen animal, capaces de traspasar fronteras rápidamente. Aunque su actuación ante la crisis ha sido criticada desde algunos estamentos por considerarla excesivamente alarmista, muchos gobiernos han alabado la rápida respuesta de la institución para frenar la propagación de los casos sin imponer restricciones de viajes que habrían perjudicado seriamente a sus economías. Las lecciones aprendidas durante los brotes de neumonía asiática (más conocida como SRAS) y, más recientemente de la gripe aviar, han servido de ayuda para la nueva amenaza.
Sida, tuberculosis y malaria
Prevención, concienciación, vacuna, preservativos... La OMS no olvida los estragos del virus del VIH, ni en países occidentales ni en las regiones menos desarrolladas, y repite con ahínco sus mensajes para frenar los contagios. A sus recetas más tradicionales se ha unido en el último año la circuncisión, que se confirma como un método capaz de reducir el riesgo de infección.
La malaria es, junto al sida y la tuberculosis, la patología más frecuente en África; el 40% de la población mundial se encuentra amenazada por el parásito en 107 países. Cada año se producen entre 350 y 500 millones de casos y más un millón de decesos; sobre todo en niños menores de cinco años. El acceso a las mosquiteras impregnadas con insecticida y al tratamiento a base de artemisina que recomienda la OMS, son dos medidas baratas que podrían revertir la situación si llegasen allí donde más falta hacen.
Respecto a la tuberculosis, la OMS no le quita ojo al aumento de las cepas resistentes a los tratamientos, que ya representan la mitad de los nuevos casos cada año. Esta infección pulmonar se cobra anualmente 1,7 millones de vidas en todo el mundo; muchas de ellas en India y China, los países con mayor número de casos.
Mortalidad materno-infantil
Es uno de los caballos de batalla del organismo sanitario de Naciones Unidas. Y es que más de medio millón de mujeres mueren cada año en el mundo por complicaciones derivadas del parto y el embarazo, fundamentalmente en el África subsahariana, pero también en Asia y América Latina. Según la OMS, las principales causas de defunción materna son las hemorragias, infecciones, abortos realizados en malas condiciones (68.000 por año), hipertensión y obstrucción del trabajo de parto.
Niños con malnutrición
Respecto a los niños, la mortalidad en menores de cinco años se redujo de los 12,5 a los siete millones entre 1990 y 2005; aunque la cifra sigue lejos de conseguir uno de los objetivos del milenio, que pretende reducirla en dos terceras partes para el año 2015. La OMS calcula que un 37% de las muertes infantiles se producen durante el primer mes de vida y, de esos fallecimientos, la mayoría sucede en la primera semana tras el parto. Además, las causas de estos decesos, como la malnutrición o las diarreas, son fácilmente prevenibles con un poco de esfuerzo para implantar las medidas sanitarias adecuadas.
Polio
A pesar de los esfuerzos y las intensas campañas de vacunación llevadas a cabo en todo el mundo por la OMS, la polio sigue siendo endémica en cuatro países: Afganistán, Nigeria, La India y Pakistán. La progresiva erradicación de la poliomielitis en otras regiones donde el poliovirus estaba aún presente a principios de los años 90 ha permitido sin embargo reducir el número de casos de más de 300.000 por aquella década a unos 1.600 en la actualidad.
Falta personal sanitario
Ha sido una de las peticiones más constantes de la Organización en los últimos años. La falta de efectivos sanitarios, sobre todo en las regiones más pobres del planeta, pone en peligro la lucha contra el sida, el objetivo de reducir la mortalidad infantil y otros de los llamados Objetivos del Milenio.
Salud mental
Se calcula que el 40% de los países carece de cualquier tipo de atención médica en el campo de las patologías mentales; ello pese a que, según un estudio realizado en 181 países, éstas representan actualmente el 11% de la totalidad de las enfermedades en el mundo. Las cinco patologías mentales particularmente incapacitantes para quienes las padecen son la depresión, la esquizofrenia, el alcoholismo, los trastornos bipolares y los trastornos obsesivos compulsivos.
Accidentes de tráfico
Aunque parezca un problema tangencial a la salud, la OMS no deja de recordar que se pierden cada año 1,2 millones de vidas todo el mundo por culpa de los accidentes que tienen lugar en las vías de tránsito. A esta cuestión dedicó el Día Mundial de la Salud en el año 2004, cuando aún estaba al frente del organismo el surcoreano Lee Jong-wook.
OMS, PRÍNCIPE DE ASTURIAS DE COOPERACIÓN
Seis décadas combatiendo la enfermedad
CRISTINA DE MARTOS
Superando a rivales como la Organización Internacional del Trabajo o la Corte Penal Internacional, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recibido el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2009. Con el objetivo de "que todas las gentes alcancen el máximo nivel de salud", la OMS lleva 61 años luchando contra la enfermedad y promocionando hábitos saludables.
Margaret Chan, séptima directora general de la OMS, gobierna desde 2006 esta agencia de Naciones Unidas de la que forman parte 193 países. El organismo vio la luz el 7 de abril de 1948 como sucesor de la Organización de la Salud de la Liga de Naciones, fecha en la que se celebra el día mundial de la salud.
Desde entonces, ha caminado bajo la batuta de dos americanos, el canadiense Brock Chisholm (1948-1953) y el brasileño Marcolino Gómez Candau (1953-1973), dos europeos, Halfdan Mahler (1973-1988) y Gro Harlem Brundtland (primera mujer que ocupó el cargo, entre 1998-2003), y dos asiáticos, Hiroshi Nakajima (1988-1998) y Lee Jong-wook, que falleció repentinamente a mitad de mandato. En la elección de su sustituto, que finalmente recayó sobre Chan, competía la ex ministra de Sanidad y actual ministra de Economía Elena Salgado.
Durante sus seis décadas de historia, la OMS ha concentrado sus esfuerzos en prevenir y luchar contra la enfermedad. Además de su papel como vigilante de la salud pública, registrando y controlando los brotes epidémicos que han azotado al globo en este tiempo (SRAS, VIH/SIDA, gripe, malaria) también ha liderado diversas campañas contra patologías como la viruela, cuya erradicación anunció en 1979, el sarampión o la polio, desarrolla programas de investigación y de promoción de hábitos sanos, etc.
Como parte de su compromiso y de su misión, cada año la Organización Mundial de la Salud hace público su Informe Anual en el que, desde 1995, se centra en un tema especialmente relevante para la salud mundial (atención primaria, trabajadores sanitarios, seguridad…). La única enfermedad que ha protagonizado uno de estos informes ha sido el sida (2004). El documento tenía la intención de frenar el vertiginoso ritmo de contagios y muertes que provocaba el virus, uno de los principales quebraderos de cabeza de la OMS.
Desde su cuartel general en Ginebra (Suiza), donde cada mes de mayo se reúne la Asamblea General, la OMS coordina sus oficinas regionales, situadas en África, America, Sudeste asiático, Europa, Mediterráneo y Pacífico Occidental. También colabora con iniciativas privadas como la Iniciativa Internacional por la Vacuna del Sida o la Fundación Bill y Melinda Gates, que recibió este mismo galardón en 2006.