La Organización Mundial de la Salud instó hoy a los estados a intensificar el control sobre la calidad y el uso idóneo de los medicamentos. En un comunicado, advierte que el 15% de los ingresos hospitalarios que se producen en Europa se deben a reacciones adversas a los fármacos.
Los motivos, apunta la OMS, son muy variados, como la prescripción incorrecta del medicamento, una dosificación inadecuada o mala calidad del fármaco.
Este tema será abordado en una reunión que se celebrará el próximo miércoles en Amsterdam. En ella, la OMS abogará por que se preste más atención en todo el mundo a la cuestión de la inocuidad y la calidad de los medicamentos. En concreto, se examinará el Programa OMS de Vigilancia Farmacéutica Internacional y se determinarán las futuras actividades en materia de farmacovigilancia.
Entre los temas más urgentes que se abordarán en la reunión de Amsterdam figuran la ampliación de la vigilancia farmacéutica en los países en desarrollo, el establecimiento de un sistema de vigilancia de los medicamentos herbarios y la vigilancia de la inocuidad de los medicamentos contra las enfermedades "desatendidas" y las tropicales.
En la reunión participarán más de 50 países, además de expertos en farmacología independientes, organismos de reglamentación farmacéutica y organizaciones profesionales internacionales.
En este contexto, la OMS advierte de que los países en vías de desarrollo deben tener más acceso a información que pueda mejorar la inocuidad y la calidad de los medicamentos. "Tenemos que reforzar las actividades de vigilancia de la inocuidad de los medicamentos en todo el mundo", señala el director ejecutivo de Tecnología de la Salud y Productos Farmacéuticos de la OMS, Anarfi Asamoa-Baah.
A su juicio, los países de menores ingresos tienen que poder beneficiarse de los complejos sistemas de vigilancia de las naciones industrializadas, mediante un sistema multilateral de intercambio de información. La OMS apunta, sin embargo, que este problema también se da en los países ricos, a pesar de que cuentan con reglamentaciones adecuadas y medidas que garantizan la inocuidad de los medicamentos. Así, estima que en 1998 los efectos negativos de los medicamentos suponían entre la cuarta y la sexta causa de mortalidad en Estados Unidos. En Europa, subraya, hasta un 15% de las hospitalizaciones se deben a reacciones adversas a los medicamentos.
El Programa de la OMS de Vigilancia Farmacéutica Internacional se creó a raíz de la catástrofe de la talidomida ocurrida en la década de los sesenta, para evitar que se repitiera una crisis semejante y promover la seguridad de los pacientes.
El Programa y su red cuentan con el apoyo de la mayor base de datos sobre medicamentos de todo el mundo, ubicada en el Centro de Vigilancia de Uppsala (Suecia), que contiene casi 3 millones de casos registrados de reacciones adversas a los medicamentos. La red funciona a modo de sistema de alerta y respuesta. Los países miembros donde se haya notificado una reacción adversa envían la información a Uppsala, donde mediante modernas técnicas informáticas se analiza el conjunto de los datos recibidos de todos los países. Cuando se ha recibido un número importante de notificaciones similares, se emite una señal de alerta a los organismos de reglamentación farmacéutica.
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Comunicado de la OMS