El documento pone de manifiesto que los niños son particularmente vulnerables a los efectos de la polución y que Europa necesita desarrollar políticas específicas para proteger a la población infantil de esta amenaza.
El hecho de que, en proporción a su peso y tamaño, los niños coman, respiren y beban más que los adultos, los expone a mayores niveles de sustancias tóxicas. Asimismo, el hábito de introducirse cosas en la boca los pone en contacto con sustancias peligrosas.
Los principales riesgos ambientales para los niños son el asma, las lesiones, las enfermedades transmitidas por el agua, el cáncer y los trastornos del desarrollo derivados de la exposición al plomo, metilmercurio y bifenilos policlorados.
En palabras del Domingo Jiménez-Beltrán, director ejecutivo de la EEA, "los niños están expuestos a más de 15.000 sustancias químicas sintéticas y a una amplia variedad de agentes físicos como el aire contaminado interior y exterior, el tráfico rodado, el agua y la comida contaminadas, los edificios no saludables, los contaminantes en los juguetes, la radiación y el humo del tabaco en el ambiente".
Los responsables políticos, así como la comunidad científica, deben otorgar prioridad actuando sobre la particular vulnerabilidad de los niños".
Webs Relacionadas
OMS
http://www.who.int/
European Environment Agency
http://www.eea.eu.int/
EEA
http://org.eea.eu.int/documents/newsreleases/our_childrens_health-en/