El avance, en opinión de este experto, representa un punto de inflexión para la salud pública mundial, donde las herramientas científicas más avanzadas podrán utilizarse para luchar contra uno de los mayores asesinos del Tercer Mundo.
"Por fin, el enorme poder de la tecnología está penetrando en los misterios de una antigua enfermedad, una enfermedad que sigue matando a millones de personas", declara en un comunicado Carlos Morel.
Los datos de la OMS indican que cada año se infectan de malaria más de 300 millones de personas y mueren por esta causa al menos un millón, el 90% niños menores de 5 años de edad.
Y la situación va a peor, dado que tanto el parásito como el mosquito han desarrollado resistencias a los productos que se emplean habitualmente para combatirlos, sean fármacos y insecticidas.
Por ejemplo, la resistencia a la cloroquina, que es el antipalúdico más barato y utilizado, es frecuente en África. Tras la cloroquina, el tratamiento más efectivo es la combinación de sulfadoxina y pirimetamina, mucho más caro y que también está sucumbiendo a las resistencias generadas por el parásito en las regiones más afectadas por la malaria.
En opinión del Dr. Morel, el avance científico anunciado ahora abre un campo completamente nuevo para los investigadores de la salud pública. Con los nuevos conocimientos basados en el genoma se podrán desarrollar nuevos insecticidas, nuevos repelentes y nuevos fármacos.
Webs Relacionadas
Comunicado de la OMS
http://www.who.int/mediacentre/releases/who75/en/
OMS
http://www.who.int/