Con motivo del Día Mundial de la Visión, la OMS ha llevado a cabo una estimación global que, por primera vez, revela que 153 millones de personas en todo el mundo sufren errores refractivos no corregidos. Los más habituales son miopía, presbicia y astigmatismo.
Sin una corrección apropiada, millones de niños pueden presentar fracaso escolar y gran número de adultos pueden ser excluidos del sistema productivo, con graves consecuencias económicas y sociales.
Al no ver bien, personas y familias enteras se hallan abocadas en una problemática que les dificulta el desarrollo individual y colectivo y les impide el acceso a mejores recursos.
En este sentido, al menos 13 millones de niños (de edades comprendidas entre los 5 y 15 años) y 45 millones de adultos en edad de trabajar (entre los 16 y 49 años) se ven afectados mundialmente por este problema.
Por otra parte, la OMS señala que 161 millones de personas tiene deterioros visuales debidos a patologías tales como cataratas, glaucoma, y degeneración macular.
La OMS, como parte de su Iniciativa Global de VISION 2020 está trabajando para eliminar las dificultades que impidan una mejoría de la visión y una prevención de la ceguera en todo el mundo. Así, pide la intensificación en los países en desarrollo de campañas de programas de exámenes oculares y de poner al alcance de todas las personas que lo necesiten recursos para eliminar, prevenir y corregir sus problemas oculares.