Indican que su trabajo constituye la primera evidencia de que las personas con exceso de peso deberían perder kilos antes de someterse a un trasplante de pulmón.
De hecho, las directrices más recientes señalan que las personas con obesidad no son candidatas a trasplante hasta que hayan perdido peso y no presenten un 30% más de su peso ideal.
En su estudio llevaron a cabo el seguimiento de 85 pacientes sometidos a trasplante de pulmón entre 1994 y 1998. Los dividieron en cuatro categorías en función de su índice de masa corporal (IMC). El 12% de los pacientes presentaba obesidad antes del trasplante.
Los resultados muestran que los que estaban por debajo de su peso ideal (IMC menor de 18,5) tienen una tasa de supervivencia a cuatro años superior al 80%, aunque cae al 50% a partir de ese plazo de tiempo. También se observa, sorprendentemente, que los que presentan sobrepeso (IMC de 25 a 29,9) presentan las mismas probabilidades de sobrevivir que los de peso normal (18,5 a 24,9), con tasas del 90% a dos años y del 70% a partir de ese período.
Sin embargo, entre las personas obesas (IMC superior a 30), la tasa de supervivencia es del 30% a dos años.
Webs Relacionadas
University of Florida
http://www.ufl.edu/
Chest
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