Según publica "Archives of Internal Medicine", el equipo investigador analizó más de 100.000 mamografías realizados en un cribado de cerca de 68.000 mujeres de más 40 años.
Las mujeres obesas presentaron más probabilidades que las no obesas de tener resultados iniciales erróneos clasificados como anormales; es decir, falsos positivos.
Los autores atribuyen este hecho a la poca claridad de las imágenes, a causa del escaso volumen del tejido mamario comprimido en el mamógrafo. Se necesitaron imágenes adicionales para cubrir completamente cada seno y ello incrementó el área que los radiólogos tuvieron que revisar.
Los autores consideran que la pérdida de peso puede mejorar la ejecución del cribado mamográfico. De todas manera, aunque no se dé este caso, hay que animar a las mujeres obesas a que se realicen mamografía, a pesar del riesgo de los falsos positivos.
Webs Relacionadas
University of Washington School of Medicine
http://www.uwmedicine.org/
Archives of Internal Medicine
http://archinte.ama-assn.org/