Noticias médicas

Publicado el 29 de septiembre de 2008

En Latinoamérica (UNICEF)

La mortalidad materna desciende aunque de forma insuficiente

Cae un 28% desde 1990.

    * Los embarazos precoces son en gran medida los responsables de estas muertes.

    * Chile, con 16 defunciones por cada 100.000 partos, es el país más avanzado de la región.

    * En el otro extremo se sitúa Haití, donde una de cada 44 gestantes fallece.

Una mujer da a luz en el Hospital Escuela de Tegucigalpa, Honduras. (Foto: Edgard Garrido | Reuters)

GINEBRA.- En América Latina y el Caribe la tasa de mortalidad materna se redujo un 28% desde 1990, un progreso significativo que, sin embargo, es todavía insuficiente y que encubre enormes diferencias entre los países, señala un informe de UNICEF.

En esta región, cerca de 15.000 mujeres perdieron la vida en 2005 por causas relacionadas con el embarazo y el parto, y la tasa actual de muerte es de 130 mujeres por cada 100.000 nacidos vivos, insuficiente para alcanzar la meta del Objetivo del Milenio fijada para 2015, afirma el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

El informe destaca las enormes diferencias entre los países. Así, mientras la tasa de mortalidad materna de Chile o Bahamas y Barbados es una de las más bajas del mundo en desarrollo (16 de cada 100.000), en Haití es de 670. Tras esta república caribeña siguen Bolivia y Guatemala (290), Honduras (280), y Perú (240).

Lo mismo ocurre con el riesgo que corren las mujeres de morir por causas relacionadas con la maternidad. El promedio en la región es de 1 en 280, pero el mayor riesgo lo corren las mujeres en Haití, donde una de cada 44 gestantes fallece, y el menor en Barbados (una por cada 4.400).

Los trastornos relacionados con la hipertensión son la causa principal de mortalidad materna en la región, con un 26% de los casos, lo que podría reducirse supervisando la tensión arterial de la mujer antes y durante el embarazo, advierte el informe. Le siguen las hemorragias, la obstrucción del parto, las complicaciones derivadas del aborto y las infecciones.

Uno de los principales contribuyentes a esta cifra de mortalidad es la maternidad precoz, muy frecuente entre las adolescentes latinoamericanas.
Mejora dispar de los servicios

La situación de las mujeres más pobres es especialmente desventajosa en muchos países

El 86% de las mujeres da a luz en un centro sanitario, un aumento notable respecto al 73% a mediados de la década de los 1990. Solamente en Guatemala y Haití menos de la mitad de las mujeres tienen a sus hijos en una clínica u hospital.

También hay grandes disparidades en el dato de asistencia especializada durante el parto. Las mujeres del medio urbano de Guatemala tienen más del doble de posibilidades que las mujeres del medio rural de contar con ayuda calificada durante el parto. En Haití, las mujeres de las zonas urbanas tienen tres veces más de posibilidades.

En Bolivia, Honduras y Perú, la situación del 20% de las mujeres más pobres es particularmente desventajosa, y en Haití el 60% de las mujeres pobres no tienen esa asistencia.

Pero América Latina y el Caribe tienen la cobertura más alta de atención prenatal del mundo en desarrollo, y en esta región el 94% de las mujeres consultan por lo menos una vez con un profesional sanitario durante el embarazo.

Demasiadas cesáreas

Los datos de América Latina y el Caribe muestran que se realizan cesáreas en demasiadas ocasiones, señala el informe. Si bien esta práctica denota cierta calidad en la asistencia obstétrica, cuando la tasa supera al 15% podría carecer de justificación médica, según la Organización Mundial de la Salud. Tasas más altas se asocian además a una mayor mortalidad.

El informe señala que el uso de anticonceptivos es alto, ya que los utiliza el 70% de las mujeres casadas o en unión libre de 15 a 49 años. Costa Rica tiene la tasa más alta del mundo, con un 96%.

La tasa total de fecundidad es de 2,4, apenas por encima del nivel de reemplazo, con un rango que oscila entre 1,5 en Barbados y Cuba hasta 4,3 en Guatemala.


El informe Progreso para la Infancia de UNICEF describe las muertes de las madres como "una tragedia incalificable".
 
© UNICEF/HQ07-1056/Asselin
Por Chris Niles

NUEVA YORK, Estados Unidos, 19 de septiembre de 2008 - Un informe dado a conocer hoy por UNICEF revela una escandalosa desigualdad entre la mortalidad causada por el embarazo y el alumbramiento en las mujeres del mundo en desarrollo y la tasa de muertes por las mismas causas en las naciones industrializadas.

"Progreso para la Infancia: Un boletín de calificaciones de la mortalidad materna" demuestra que más de un millón de mujeres mueren innecesariamente todos los años por complicaciones durante el embarazo y el alumbramiento, y que de esas muertes, el 99% ocurre en los países en desarrollo.

Las peores regiones del mundo para dar a luz son África subsahariana y Asia Meridional, ya que entre ambas suman el 84% de las muertes maternas del mumdo. El país con la tasa de mortalidad materna más elevada del planeta es el Níger, donde las madres tienen una probabilidad en siete de morir.

Las causas profundas de las muertes maternas

"Se trata de una tragedia incalificable", afirmó el Dr. Peter Salama, Jefe de Salud de UNICEF. "Sabemos claramente cuáles son las causas de la mortalidad materna así como los medios para combatirla. Y sin embargo, se siguen produciendo muertes innecesarias de mujeres".

 Esas muertes se deben a que las mujeres no reciben atención básica de la salud antes, durante o después del alumbramiento, según indica el informe. Entre los factores que dificultan que las mujeres obtengan la atención que necesitan también figuran determinadas actitudes de las sociedades, especialmente la condición de inferioridad de las mujeres en muchas comunidades.

"Debemos dar respuesta a las causas fundamentales y profundas de este grave problema, como la condición de inferioridad de las mujeres. También debemos incrementar los niveles de educación de las niñas y hacer todo lo que esté a nuestro alcance para potenciar a las mujeres", dijo el Dr. Salama.

Más servicios sanitarios

Pese a que en algunos países se han registrado reducciones de las tasas de mortalidad materna, ese aspecto de la atención de la salud sigue siendo uno de los más descuidados. Para conquistar en 2015 el Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducir la mortalidad materna en un 75% será necesario un drástico incremento de los servicios de salud permanente de buena calidad.

El informe Progreso para la Infancia recalca que el mejoramiento de la salud de las mujeres no es sólo un imperativo moral sino una política que ofrece ventajas económicas, ya que los niños y niñas de madres saludables tenderán a disfrutar de buen estado de salud.

"Sabemos que cuando las madres están enfermas o mueren durante o después del alumbramiento, sus hijos no reciben leche materna en los primeros seis meses de vida", explicó el Dr. Salama, "y existen datos dignos de confianza que sugieren que los niños y niñas que crecen sin madre tienen tasas de mortalidad más elevadas que los demás".