Un equipo de investigadores del Mind/Body Center for Women's Health (Estados Unidos) estudiaron a 150 mujeres sometidas a mamografías de rutina. Las mujeres fueron divididas en tres grupos: durante el mamografía, un grupo escuchó una cinta relajante; otro grupo escuchó música; y un grupo de control no escuchó nada. Después de las mamografías, todas las mujeres respondieron cuestionarios acerca de cuánto dolor y ansiedad experimentaron durante el mismo.
Según publica “American Journal of Roentgenology”, el estudio no descubrió en ninguno de los grupos diferencias significativas en términos de percepción del dolor. Ninguno de los tres grupos informó de dolor excesivo durante la mamografía.
Ante estos datos, los autores esperan que los resultados animen a más mujeres a realizarse mamografías de rutina.