Dos cohortes de infantes menores de 12 meses fueron estudiados en inviernos secuenciales. Grupo A compuesto por 78 niños ( edad media 3 meses ) controlados durante el invierno de 1994-1995 y el grupo B compuesto por 133 niños ( edad media 2 meses) en el invierno de 1995-1996. Ambos grupos eran estadísticamente comparables con respecto a la historia de eczemas, antecedentes de padres alérgicos y fumadores.
El tratamiento durante la internación incluyó oxígeno suplementario para mantener saturaciones mayores o iguales a 90%, epinefrina y/o salbutamol inhalado, esteroides orales, al menos una vez en la mayoría de los pacientes, terbutalina por apneas recurrentes o elevaciones de la pCO2. Algunos pacientes requirieron CPAP y/o ventilación.
En el grupo A, solamente 9 (13%) de los 68 que aceptaron ingresar al estudio recibieron al alta de la internación 6 a 8 semanas de esteroides inhalados. Ciento tres ( 86% de los analizados) del grupo B en el segundo invierno recibieron una semana de terbutalina o salbutamol mas budesonide 400 mcg/d, seguido de budesonide inhalado por 5 a 7 semanas 100 mcg/d dos veces al día.
El resultado de cada grupo fue medido por un cuestionario 19 a 24 meses después del alta. Aunque incidencia de episodios sibilancias posteriores a la infección (uno o dos episodios) no fue significativamente diferente entre los grupos de tratamiento, la incidencia de broncoespasmo severo (63% contra 48% en grupo A contra B) o más de dos veces (37 contra 21%) resulta significativamente diferente entre los dos grupos.
En el análisis de otros factores de riesgo para las supuestas complicaciones respiratorias ( incluyendo, historia del eczema o de la alergia parental, animales domésticos o fumandores en la casa ) solamente el fumar parental era un factor de riesgo significativo.
Comentario: Aunque los autores reconocen las limitaciones de este estudio de observación usando un cuestionario no-validado, las excelentes tasas de respuesta hacen esto un estudio interesante. Los autores también observan que aunque la virulencia de VSR puede variar de un invierno a otro, los costos de la hospitalización para los lactantes del grupo A con VSR eran realmente más altas que las del grupo B. Por lo tanto no debilitaría los resultados conocidos de pocos episodios de sibilancias moderados subsecuentes, en los infantes tratados con el budesonide inhalado por 6 a 8 semanas después del alta.
Sí la infección de RSV es un factor de riesgo para sibilancias posteriores o simplemente un rótulo de lactantes con las vías aéreas más susceptibles al asma subsecuente, la incidencia de la infección por VSR seguido de cuadros de broncoespasmo es ciertamente significativa.
Cita: Clinical Pediatrics Volume 40(12) December 2001 p 689
Comentado por el Dr. Edgardo Checcacci, Médico Pediatra