Noticias médicas

/ Publicado el 19 de febrero de 2006

Epidemia

La gripe aviar se extiende a más de una treintena de países

Expansión y repercusiones de la Gripe Aviar en diversos países.

El gobierno francés confirmó el sábado el primer caso en el país de la letal cepa H5N1 del virus de la gripe aviar, después de los exámenes realizados a un pato silvestre hallado muerto en un poblado del sureste. India y Egipto aumentaban la alarma con nuevos casos mientras Austria realiza vacunas masivas de sus aves de corral.

El pato francés fue encontrado el lunes en una reserva de aves a unos 30 kilómetros al noreste de Lyon, la tercera ciudad más grande de Francia, indicó el Ministerio de Agricultura.

La Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria de Alimentos (AFSSA, por sus siglas en francés) "confirmó la presencia de un virus H5N1 altamente patógeno en un pato hallado muerto el 13 de febrero en el poblado de Joyeux". En otras partes de la Unión Europea, se han reportado casos de la cepa H5N1 en Austria, Alemania, Grecia, Italia y Eslovenia.

Francia, el principal productor de pollo de la Unión, ya se encuentra en estado de alerta para intentar asegurar que la gripe aviar no se extienda desde el medio ambiente silvestre hasta sus 200.000 granjas, que crían 900 millones de aves al año. Como en otros países, se han ordenado vacunaciones masivas.

El ministerio dijo que la cepa era "99%" idéntica al virus que se ha extendido desde Asia hasta Europa y Africa y que ha generado temores de una pandemia mundial de gripe aviar si muta a una forma que se transmita fácilmente entre humanos.

De acuerdo a las nuevas medidas de la UE para combatir la gripe aviar adoptadas el viernes por la Comisión Europea, las autoridades francesas establecieron una zona de protección de tres kilómetros de extensión alrededor de la zona.

Pánico en Egipto

"Pánico en Egipto por la gripe aviar", "Instrucciones del presidente (Hosni Mubarak) para adoptar todas las medidas de precaución", "alerta en los hospitales" y "La gripe aviar llegó a Egipto" son algunos titulares de los titulares en las primeras planas de los periódicos de hoy.

El pánico se ha desatado tras la aparición de los primeros casos de gripe aviar en el país, uno de los más poblados de Africa y cuyos habitantes, unas 74 millones de personas, son en su mayoría consumidores de carne de pollo.

El Gobierno ha puesto en estado de alerta sus servicios veterinarios en las 26 provincias tras el descubrimiento de siete pollos domésticos afectados por el virus y después de que los análisis de laboratorio mostraran que se trata de la variante H5N1, la más letal.

La aparición del virus en distintas áreas del país, incluida la capital, ha aumentado el nivel de alarma y ha generalizado el miedo, ya que la mayoría de los egipcios consumen principalmente pollo debido a los elevados precios de otras carnes.

Fuentes oficiales no ocultan su temor a que muchos habitantes de zonas rurales, sobre todo los acosados por la pobreza que caracteriza esas áreas, no colaboren con las autoridades y escondan las aves de corral para que no sean sacrificadas.

Fuentes médicas aseguran que una veintena de personas en contacto con aves de corral han tenido que ser ingresadas en hospitales de Minia (unos 250 kilómetros al sur de El Cairo), así como de la capital y de la vecina provincia de Guiza, donde han sido detectados los primeros casos en animales.

"Hasta el momento no se ha registrado ningún caso en humanos, y no hay para que asustarse", dijo a EFE Abderrahman Shahin, el portavoz del Ministerio de Sanidad, al asegurar que las autoridades pertinentes "están en alerta las 24 horas del día".

Señaló que seis de los siete casos detectados han sido descubiertos en casas de zonas desfavorecidas de El Cairo y Guiza, y sólo uno fue hallado en una granja de Matai, en Minia, donde el resto de las aves fueron inmediatamente sacrificadas.

La afirmación de las autoridades de que "la situación está bajo control" no encuentra aparentemente respuesta positiva entre el pueblo, y muchas tiendas donde se venden pollos, patos, gallinas y cisnes han cerrado hoy sus puertas.

La inquietud es aún mayor entre los granjeros, algunos de los cuales habían declarado ya en las pasadas semanas la quiebra económica de sus explotaciones debido al descenso de las ventas por los rumores sobre casos de gripe aviar en sus zonas.

"No tenemos ningún problema con las granjas, que están bajo control directo de las autoridades. Nuestro problema son las aves que se crían en casas", dijo Shahin, quien consideró "imprescindible" la "colaboración del pueblo".

El Gobierno ha anunciado medidas para contener la posible expansión del virus, mediante el sacrificio masivo de pollos infectados y la disposición de un lugar propicio para las aves muertas, aunque no dijo si compensará a los granjeros.

"La situación es ahora grave para nosotros desde el punto de vista económico. En nuestras granjas tenemos decenas de miles de gallinas y producimos a diarios miles de huevos, pero el problema es que ahora no valen nada", dijo Jaled Zenhum, un granjero de Guiza.

Según la prensa local, en este sector trabajan ocho millones de personas y las inversiones son valoradas en alrededor de 17.000 millones de libras (unos 3.000 millones de dólares).

La noticia de la aparición en Egipto del H5N1, que desde finales de 2003 ha causado la muerte de unas 90 personas, la mayoría en Asia, domina desde el viernes los medios electrónicos e impresos en todo el país, junto a recomendaciones para "concienciar a la población".

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Editorial diario La Nación
Actuar ante el riesgo de la gripe aviaria
   
LA amenaza de expansión de la gripe aviaria en el mundo parece confirmarse cada vez más. El caso de un pato migratorio muerto por esta enfermedad, descubierto el viernes último en Francia, hace que sean ya trece los países europeos donde se la detectó, desde Rusia hasta Italia. En Alemania se está considerando declarar el estado de catástrofe y usar unidades especiales del ejército, y en Italia se calcula que 30.000 personas perdieron el empleo debido a la caída de ventas de pollo por temor al contagio.

Estos hechos vienen a sumarse a la información proporcionada la última semana por el Instituto Lowy para la Estrategia Política Internacional, de Australia, según el cual, en el peor de los casos, una pandemia de esta enfermedad podría matar a más de 140 millones de personas, además de provocar una disminución de la mano de obra en todos los países, un aumento del costo de la actividad económica, un cambio en las preferencias de los consumidores, que se apartarían de los sectores afectados, y una revaluación del riesgo país.

Esta enfermedad afecta principalmente a las aves silvestres y de corral, pero hasta ahora 171 personas se han contagiado y 93 han muerto en Asia. El virus que la produce, el H5N1, alcanzó esta semana a la India, donde unos 50 mil pájaros murieron a 300 kilómetros de Nueva Delhi.

Ante estas informaciones cada vez más alarmantes, que se suceden sin interrupción, corresponde preguntarse qué medidas hay que tomar para prevenir la enfermedad y si la Argentina está en las condiciones óptimas para enfrentarla. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informó el año pasado que el país está reconocido internacionalmente como libre de influenza aviaria, debido a que no se han detectado casos ni sospechas de que el tipo de virus que lo produce esté en territorio argentino. También para mantener esta calificación es que no se permite la importación de aves vivas ni de productos avícolas frescos de países que declaren en su territorio un brote de la enfermedad. Sin embargo, el hecho de que ésta sea propia de aves migratorias, hace que las fronteras puedan borrarse fácilmente. Es cierto que el aislamiento geográfico nos favorece y que las aves que habitualmente migran a la Argentina sólo regresarán en octubre o noviembre, pero por esa razón se hace más urgente comenzar a tomar recaudos.

Como primera medida, el sentido común sugiere que uno se pregunte si los equipos que deben intervenir están preparados para ello; esto implica no sólo los recursos técnicos: equipos de laboratorio para detectar y diagnosticar el virus, sino también, y muy importante, los recursos humanos que estarán encargados de controlar la enfermedad en los animales, en un primer momento, y en los humanos -médicos, kinesiólogos, enfermeros, técnicos de laboratorio-, si se diera la desdichada coincidencia de que el virus se propagara a las personas.

Corresponde también preguntarse dónde serán tratados estos posibles enfermos, a qué hospitales serán derivados y si hay sedes preparadas para el tratamiento de enfermos de gripe aviaria. Recordemos que, aun en una situación normal como es la aparición de casos de gripe en invierno, ha habido inconvenientes para su correcta atención.

En el caso ocurrido el año pasado -el viajero argentino que llegó enfermo de China y que finalmente falleció-, los análisis realizados determinaron que la muerte no había sido causada por el virus H5N1; en esa ocasión, fueron convocados el área de virología del hospital Ricardo Gutiérrez, que tomó las muestras de secreciones respiratorias, y el Instituto de Microbiología Pedro Malbrán, donde se hicieron los análisis más específicos. Pero es evidente que, de tener que actuar hoy mismo, si se produjeran casos de la enfermedad en nuestro país, estas entidades de tan alta especialización no contarían con la cantidad de personal necesario ni con los materiales técnicos como para diagnosticarla y atacarla en la Capital y mucho menos para todo el país.

A medida que pasa el tiempo, dicen los especialistas de Investigación en Salud de la Comisión Europea, crece el riesgo de que se desencadene la epidemia. Ante esa realidad, aunque no se quiera caer en alarmismos, se impone en la Argentina diseñar una política a seguir desde el Ministerio de Salud de la Nación y los correspondientes de las provincias. La población argentina debe ser consciente no sólo de que la enfermedad existe, sino también de cómo corresponde reaccionar ante ella.

Mientras el resto del mundo se prepara de distintas maneras para enfrentarla, no podemos permanecer de brazos cruzados, sobre todo ahora que se acerca el comienzo de las clases y es el momento adecuado para lanzar campañas de educación, cuyo mensaje podrá ser reforzado desde la comunidad educativa por maestros y profesores, antes de que sea demasiado tarde.

Según un estudio escocés
Los humanos, acosados por gérmenes animales
 
Hay 1407 patógenos que pueden afectarnos
   
La población mundial corre el riesgo de ser afectada por enfermedades del mundo animal, según investigadores escoceses que documentaron 38 enfermedades que pasaron de los animales a los seres humanos en los últimos 25 años.

En estos momentos en que se intenta controlar la diseminación del virus de la gripe aviaria, algunos expertos temen que sufra una mutación y afecte a los seres humanos. "Hay 1407 agentes patógenos en condiciones de infectar a la población", dijo Mark Woolhouse, de la Universidad de Edimburgo, en Escocia.

Eso incluye virus, bacterias, parásitos, protozoos y hongos. De esa cantidad, un 58% proviene de animales. Los científicos consideran que 177 de esos elementos patógenos están "emergiendo" o "resurgiendo". La mayoría nunca causarán pandemias.

Pero los expertos temen que la gripe aviaria pueda ser una excepción. Recientes avances de una variedad de la gripe aviar, el letal virus H5N1, han reavivado los temores de una plaga. El virus se ha diseminado desde Asia hacia Europa y Africa.

Woolhouse y otros expertos presentaron ayer los resultados de sus investigaciones durante la reunión anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia.

Cada año, al menos un nuevo agente patógeno y múltiples variaciones de afecciones existentes amenazan con infectar a los seres humanos por primera vez.

"Ese ritmo parece insostenible en el largo plazo, ya que podría implicar que los seres humanos corren el riesgo de ser superados", señaló Woolhouse en un informe.

Según Woolhouse, hay dos posibilidades: o muchas de esas enfermedades no persistirán en los humanos o existe en la actualidad algo peculiar que permite que varios virus se alojen en seres humanos.

Una explicación sería la forma en que la población mundial ha comenzado a interactuar en fecha reciente con el medio ambiente y a modificarlo en gran escala.

Todos estos cambios habrían ofrecido más posibilidades de que los seres humanos queden expuestos a nuevas enfermedades, indicó.

Andrew Bridges

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Una rápida expansión que tiene perplejos a los científicos

Durante años, la gripe aviaria no había salido de Asia

ROMA.- Durante el fin de semana pasado surgieron por primera vez noticias de la gripe aviaria en países bastante lejanos entre sí -la India, Egipto y Francia-, lo cual puso de relieve la acelerada propagación de esa enfermedad hacia nuevas regiones.

En los últimos seis meses los especialistas internacionales en sanidad pronosticaron brotes extendidos del virus desde que llegaron a la conclusión de que podría ser transmitido por aves migratorias.

Pero la rapidez de la aparición de la enfermedad dejó perplejos a los científicos, que durante casi cinco años habían observado que la cepa H5N1 de la gripe aviaria no se extendía más allá de su lugar asiático de origen.

Lo más alarmante de los actuales brotes -aunque sea por su volumen- fueron dos episodios por separado de gripe aviaria en la India, uno de los cuales mató a 50.000 aves de corral en los últimos días.

El gobierno indio, que durante mucho tiempo ha estado alerta ante el virus porque su país es un lugar de paso de muchas rutas migratorias en Asia, ordenó una matanza selectiva de medio millón de aves con la esperanza de eliminar los brotes de la enfermedad.

Pero la noticia más desconcertante fue la del único caso registrado en Francia -el de un pato salvaje muerto en las afueras de Lyon-, porque las aves migratorias de Asia que transportan el virus habitualmente no llegan allí en esta época del año.

Sorprendidos y preocupados

"Después de permanecer varios años en un solo lugar, ¿por qué ahora se desplaza tan rápidamente?", se preguntó el doctor Samuel Jutzi, director de la División de Salud y Producción Animal de la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas, con sede en Roma.

"Sobre esto -añadió- hay mucho que no sabemos. El caso del pato muerto en Francia es muy extraño y muy difícil de explicar. Lo que se sabe es que la amplitud de las rutas de las aves es muy extensa y quizás haya habido una bandada que se desplazó hacia el Oeste más de lo normal."

En Europa occidental, la gripe aviaria hasta ahora se circunscribió a aves salvajes migratorias. En todo el continente las autoridades están tomando medidas extremas para proteger las aves de corral y muchos países ahora requieren que todas sean encerradas bajo techo para impedir el contacto con aves salvajes que podrían estar infectadas.

Además del caso del pato registrado en Francia, otro pato salvaje fue encontrado muerto por el virus en el centro de Italia; es la primera vez que un caso de gripe aviaria fue detectado tan al norte en ese país.

En la isla alemana de Rüger, en el mar Báltico, se confirmó que 18 aves salvajes contrajeron la enfermedad, lo que elevó a 59 el total de las aves infectadas allí en la última semana. Alemania se dispone a sacrificar parte de las 400.000 aves domésticas de la isla para asegurar que el virus no se propague. En Egipto, las autoridades clausuraron anteayer ocho zoológicos después de que murieron 83 aves.

Desde el viernes pasado, cuando se hizo el primer anuncio sobre los brotes de gripe aviaria, se informó sobre diversos casos entre las aves de corral en por lo menos ocho provincias egipcias.

En la India se detectaron casos de la enfermedad en aves de granja, lo que aumenta la posibilidad de infección entre seres humanos.

Aunque el virus H5N1 en este momento no infecta directamente a los seres humanos ni se transmite entre ellos, más de 160 personas contrajeron la enfermedad en todo el mundo.

Los especialistas están preocupados por la posibilidad de que el H5N1 llegue a mutar y adquirir la capacidad para propagarse más fácilmente entre las personas, lo que provocaría una pandemia de gripe aviaria.

Por Elizabeth Rosenthal
De The International Herald Tribune

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