Las personas de mediana edad que presentan niveles elevados de glucosa en sangre corren un menor riesgo de sufrir fracturas óseas, de acuerdo con datos publicados por investigadores de la Lund University (Suecia).
"Nuestros resultados son sorprendentes, dado que un estudio propio anterior había mostrado que la diabetes podría ser un factor de riesgo de fracturas en personas de mediana edad", indicó la Dra. Anna H. Holmberg.
Los autores observaron los posibles efectos de los niveles de glucosa en el riesgo de fracturas a largo plazo en una población de más de 34.000 hombres y mujeres de mediana edad.
Señalan en su estudio, publicado en el “Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism”, que si las personas tienen altos niveles de glucosa eso significaría que son resistentes a la insulina y que por ello producen elevados niveles de la hormona para compensar el problema.
"Nuestro estudio muestra que la insulina c/u. otros factores relacionados tienen un efecto positivo sobre la fortaleza ósea", manifestó la Dra. Holmberg.
En el estudio, el riesgo de fracturas eran bastante elevado en los hombres y mujeres con los menores niveles de glucosa medidos durante el ayuno que en aquellos con las cantidades de azúcar en sangre más altas.
No obstante, esto no se mantuvo después de tomar en cuenta las diferencias de edad, índice de masa corporal (IMC) y tabaquismo.
Por otro lado, las pruebas mostraron que las personas que tenían altos niveles de azúcar en sangre dos horas después de ingerir una dosis de prueba de insulina -lo que implica que eran resistentes a la hormona- tenían menos riesgo de fracturarse y esto persistió tras ajustar por edad, IMC y tabaquismo."Estos resultados sugieren indirectamente un efecto positivo de la resistencia a la insulina sobre la estructura ósea", concluyeron los investigadores.